El 29 de julio de 2006 España lograba en el estadio Miejski de Poznan su tercer Campeonato de Europa Sub-19 gracias a dos tantos del delantero madrileño Alberto Bueno en la gran final contra Escocia.
Aquel equipo, dirigido por el hoy Coordinador de la Selecciones Nacionales, Ginés Meléndez, sirvió de trampolín para una generación de futbolistas llamada a protagonizar el futuro del combinado absoluto.
Jugadores de la talla de los luego campeones del Mundo en Sudáfrica como Gerard Piqué o Juan Mata se mezclaban con internacionales que han ido entrando en las convocatorias de Del Bosque caso de Diego Capel, Javi García y Mario Suárez.
Antonio Adán, Javier Flaño, Jeffren Suárez, Marc Valiente o Alberto Bueno pasaron en poco de tiempo de ganar el Europeo Sub-19 a convertirse en futbolistas de la Sub-21
Apenas un mes después de alzar el trofeo como Sub-19, muchos de esos futbolistas iniciaron su camino como internacionales Sub-21. El 1 de septiembre arrancaba la fase de clasificación para el Europeo con una visita a Albania a la que acudieron recientes campeones como el guardameta Antonio Adán antes de que se sumasen otros como Javier Flaño, Esteban Granero, Jeffren Suárez o Marc Valiente, entre otros.
Así es el vertiginoso camino del futbolista en su periplo hacia la élite, conquistando torneos un mes en una categoría para iniciar una nueva aventura un mes después en la siguiente y siempre con la máxima exigencia.
A fe de que lo conseguido luego por este grupo de futbolistas demuestra que toda esta presión dio con creces sus frutos.