Doce años antes de que España conquistase por primera vez en su historia la Copa del Mundo de la FIFA en la inolvidable cita de Sudáfrica, superando todas las eliminatorias por un tanto a cero, otro grupo de jugadores alcanzaban la gloria aferrándose a ese mismo resultado.
Previamente a que Iker Casillas deslumbrase al planeta fútbol con sus paradas, Francesc Arnau se hacía merecedor de ser considerado como el mejor jugador del Campeonato de Europa Sub-21 disputado en Rumania gracias a terminar imbatido un torneo con triunfo final para la Selección.
España, dirigida por Javier Clemente primero e Iñaki Sáez después, se deshacía en la fase de clasificación de Yugoslavia, Eslovaquia, República Checa y Malta, cediendo sólo un empate y encajando media docena de goles en ocho encuentros. Una sólida disposición defensiva que le hacía llegar a la fase final como un conjunto compacto y difícil de derrotar.
El guardameta catalán Francesc Arnau fue designado como el mejor jugador del torneo
Ocho conjuntos se dieron cita en los estadios rumanos, emparejados en cuatro eliminatorias. España se cruzaba en cuartos con Rusia en Bucarest a la que derrotaba gracias a un tanto de Iván Pérez Muñoz (el hermano de Alfonso) a diez minutos para el final. Llegaban así las semifinales ante Noruega y de nuevo el delantero madrileño iba a resultar providencial entrando por Salva Ballesta y apoyándose en una combinación con José María Gutiérrez "Guti" para lograr el tanto de la victoria al poco del inicio de la prórroga.
Así las cosas el 31 de mayo de 1998 (sólo diez días antes de que comenzase el Mundial de Francia), españoles y griegos se daban cita en el estadio del Steaua para disputar una final en la que de nuevo el planteamiento de Sáez ganaba la batalla táctica a los helenos que en sus filas contaban con futbolistas como Dellas o Basinas, posteriores ganadores de la Eurocopa en 2004. La Selección supo imponerse de nuevo gracias al acierto realizador de Iván Pérez con una diana al comienzo de la segunda parte y a las paradas de Francesc Arnau.
Así, con tercer Europeo Sub-21 en el palmarés de la Selección, quedaba consagrado un grupo excepcional de jugadores como el también guardameta Esteban, Juan Carlos Valerón, Míchel Salgado Josico, Felipe Guréndez, Roger García, Ito, Guti, Víctor Sánchez, José Félix Guerrero (el hermano de Julen), Óscar De Paula, Aitor López Rekarte, Benjamín, García Calvo, Cuartero, Marcos Vales, Ballesteros o Salva Ballesta además de los Joseba Etxeberria, Albert Celades o Fernando Morientes que ya habían sido reclamados por la Selección Absoluta.