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Generación Sub-21: Plata de ley en Sídney

A finales del siglo pasado un excepcional grupo de jugadores fue capaz de firmar un soberbio Campeonato de Europa y posteriores Juegos Olímpicos con una sola derrota en los dos torneos

A partir de 1998 se produce una renovación generacional en el combinado Sub-21 al que llegan jugadores que años después serían protagonistas de la histórica triple corona (Eurocopa-Mundial-Eurocopa) para la Selección española.

Futbolistas de la talla de Xavi Hernández, Carles Puyol, Joan Capdevila o Carlos Marchena irrumpen en la categoría a las órdenes de Iñaki Sáez al igual que Iker Casillas quien llama muy pronto la atención José Antonio Camacho en la Absoluta por lo que el guardameta madrileño, convocado para la Eurocopa de los Países Bajos, se queda sin acudir a la fase final del Europeo Sub-21 en Eslovaquia y a los Juegos Olímpicos de Sídney.  
 

España goleó a rivales como Israel, Austria, Noruega o la Holanda de Van Bommel y De Jong

Como demostración de que a ganar también se aprende, las futuras leyendas de la Selección imponen desde el clasificatorio una superioridad aplastante con goleadas a Israel, Austria, Noruega o la Holanda de Van Bommel y De Jong.

Así llegan a la fase final junto con otras siete selecciones encuadradas en dos grupos del que sólo el primer clasificado accedía a la final. Los empates ante República Checa (con gol de Albert Luque) y Croacia condenan a España al tercer y cuarto puesto pese al triunfo ante los holandeses (con tanto de Miguel Ángel Angulo). Una diana de Jordi Ferrón aseguraba la tercera plaza ante los anfitriones eslovacos en Bratislava de un torneo que acabaría ganado la Italia de un tal Andrea Pirlo, elegido mejor jugador del Europeo.

Sólo la tanda de penatis ante la Camerún de Samuel Eto´o privó del oro a una generación irrepetible

Con un bloque similar llegaría España a los Juegos Olímpicos de Sídney unos meses más tarde, donde los de Iñaki Sáez alcanzaban con solvencia los cuartos de final con una sola derrota frente a Chile, que jugaba con varios futbolistas de mayor edad, como Iván Zamorano.

Ya en las rondas eliminatorias la Selección se deshacía de Italia en cuartos gracias a un gol de Gabri y de Estados Unidos en semifinales con tantos de Tamudo, Angulo y José Mari.
Camerún fue el rival en la finalísima australiana en la que tras las dianas de Xavi y Gabri, el gol en propia puerta de Amaya y las expulsiones del propio Gabri y José Mari, los malditos penaltis privaban del oro a una generación, cuyos miembros más destacados no pararían de regalar años después alegrías a los aficionados.