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Generación Sub-21: La quinta de Montjuic

En la primavera de 1996 un extraordinario grupo de jugadores se toparon con Italia y los penaltis en la final de un Europeo para la historia

Luis Aragonés arengaba a los jugadores de la Selección española antes de jugarse la Eurocopa en Viena asegurándoles que nadie se acuerda del equipo subcampeón, aunque sin pretender enmendarle la plana al Sabio de Hortaleza, lo cierto es que casi veinte años después nadie ha podido olvidar a una de las mejores generaciones de Sub-21 que ha dado nuestro fútbol.

Formaban parte de ella jugadores que luego llevaron a cabo una impresionante carrera en la Absoluta como Raúl González (102 veces internacional), Fernando Morientes (47 veces) o Gaizka Mendieta, en 40 ocasiones.

Junto a ellos futbolistas que también ascendieron hasta el último peldaño de la Selección con una desbordante calidad caso del cántabro Iván de la Peña, el catalán Jordi Lardín o el riojano Javi de Pedro además de los guardametas Mora y Aizkorreta, Corino, Aranzábal, Idiákez, Roberto Fresnedoso, Óscar García Junyent,  José Ignacio, Sietes, Javi Navarro...     
 

Andoni Goikoetxea y Javier Clemente dirigían a un extraordinario grupo de futbolistas entre los que se contaban Raúl González, Iván de la Peña, Gaizka Mendieta o Fernando Morientes

Con esa impresionante pléyade de deportistas a las órdenes de Andoni Goikoetxea y Javier Clemente, España lideró sin problemas su grupo de clasificación por delante de Bélgica y Dinamarca para luego dejar en la cuneta a la República Checa con doble victoria en la eliminatoria que daba acceso a la fase final junto a otras tres selecciones a disputar en Barcelona.

En la Ciudad Condal, España vencía a Escocia por dos tantos a uno y ya sólo Italia separaba a esta espléndida generación del que sería el segundo título en la categoría. El 31 de mayo de 1996 comparecieron españoles e italianos sobre el césped del estadio Olímpico de Montjuic para disputar una apasionante final con constantes alternativas en el juego y un gol para cada equipo (Idiákez en propia puerta para los transalpinos y Raúl González de libre directo para los locales).

La escuadra azzurra dirigida por Cesare Maldini (padre del legendario Paolo) presentaba un extraordinario grupo de jugadores de la talla de Fabio Cannavaro (elegido mejor del torneo), Nesta, Panucci, Tommasi, Totti, Tacchinardi, Delvecchio, Morfeo o Amoruso. Un tal Gianluigi Buffon era uno de los porteros pero curiosamente no el titular puesto que esa posición la ocupaba el piamontés Angelo Pagotto que se hizo grande en la tanda de penaltis para privar a España del triunfo.
 

El partido de Montjuic fue el que congregó hasta esa fecha a un mayor número de espectadores en un encuentro entre combinados Sub-21 

De esta forma nuestra generación de Sub-21 hubo de conformarse con el segundo puesto. Dos de aquellos jugadores: primero el vitoriano Aitor Karanka y luego el manchego Santi Denia fueron con el tiempo técnicos de la Selección española en diferentes categorías. En el caso de este último era el ayudante de Julen Lopetegui cuando, diecisiete años después, España e Italia volvían a encontrarse en una final de Europeo. En este caso fue en Jerusalén y esta vez el triunfo cayó con claridad del lado español. Fue, en parte, una bonita forma de reivindicar a la inolvidable generación de Montjuic.