Madrugar, comer a las 11 de la mañana, viajar a mediodía y jugar cuando el resto del Mundo está pendiente del almuerzo. Son los condicionantes a los que tiene que hacer frente la Selección española Sub-21 este lunes en Albania por lo que el habitual entrenamiento vespertino previo a partido se ha trasladado a la mañana del domingo en Tirana.
Julen Lopetegui ha dirigido la sesión en el estadio Qemal Stafa de la capital albanesa sin la participación en la misma de Óliver Torres, quien tal como ha determinado el médico de la Selección Doctor Jorge Guillén sufre una faringistis afebril. Tanto el extremeño como Rubén García con un golpe en la cadera no se han entrenado con el grupo, pero a la espera de su evolución podrían estar disponibles para el encuentro ante los balcánicos.
El Seleccionador cuenta pues con los veinte jugadores convocados tras la marcha por lesión de Pablo Sarabia. En el que será el último encuentro del año para los Sub-21, seis futbolistas se encuentran apercibidos de sanción. Muniesa, Morata, Jordi Amat, Bernat y Saúl Ñíguez cuentan con una tarjeta amarilla y si son amonestados se perderían el próximo encuentro clasificatorio para el Europeo a disputar en Hungría el próximo cuatro de septiembre de 2014, después de recibir en marzo a Alemania para un amistoso.
La expedición tiene previsto partir en la mañana del lunes desde Tirana hasta Elbasan, una localidad amurallada a menos de cincuenta kilómetros al sur de la capital. Allí a partir de las 14:00 horas, España buscará conseguir su sexta victoria en otros tantos partidos de la presente fase de clasificación y de paso prolongar la racha de encuentros invictos de los Sub-21 que supera ya los treinta partidos consecutivos.