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Historia de nuestros goleadores: Zarra, el nacimiento de un mito en los años 40

La Selección española vivió un paréntesis entre 1936, el comienzo de la Guerra Civil, y 1941, por el estallido de la II Guerra Mundial. Sin embargo entre 1945 y 1950 apareció uno de los grandes goleadores de nuestra historia, Telmo Zarraonaindia
Vie, 03/07/2015 - 08:22
Durante la Guerra Civil (1936-39) la Selección española no jugó partidos oficiales y tampoco durante los primeros años de la postguerra que coincidieron con el inicio de la II Guerra Mundial (1939-41).
 
Los primeros encuentros coincidieron con el momento de hegemonía de las naciones del Eje en el conflicto mundial. Por eso, los partidos que disputó España fueron contra naciones vecinas (Portugal) o regímenes cercanos ideológicamente (Italia, Alemania y la Francia del mariscal Petain).
 
Así jugo tres partidos en 1941 y otros tres en 1942 y ninguno desde esa fecha hasta el final de la Guerra Mundial en el 45.
 
En la primera mitad de la década de los 40, pese a los pocos partidos que se disputaron, dio tiempo a que sobresalieran algunos goleadores. Es el caso de Francisco Campos, con 5 goles, Epifanio Fernández, Epi, con cuatro o Edmundo Suárez, Mundo, con 3.
 
Cuando regresó la paz, en 1945, se reanudaron las citas internacionales y en esa segunda parte de la década se fue conformando lo que serían los pilares de la gran Selección de los años 50.
 
Empezaron a aparecer los nombres de Igoa, Basora, César o Gainza y. sobre todo. de Telmo Zarra.
 
Telmo Zarraonandia Montoya, "Zarra", nació en Asua (Vizcaya) el 20 de enero de 1921 y empezó a jugar a fútbol en 1934. Primero en el equipo de su localidad, antes de llegar al Erandio en 1939-1940. En 1940 fichó por el Athletic y debutó en la campaña 1940-1941. Dos temporadas después, logró con el equipo rojiblanco un doblete de Liga y Copa. 

El gran protagonista del Mundial de Brasil 1950 empezó a forjar su fama en los años 40. Terminó esa década con siete goles y como máximo anotador de esos años con la Selección. 

Sus principales víctimas en aquella década fueron portugueses e irlandeses:
 
Tras debutar en marzo de 1945, en su segundo partido en mayo ante Portugal hizo sus dos primeros goles.  No volvió a marcar hasta dos años más tarde, en 1947 ante Eire, y de nuevo lo hizo por partida doble.
 
Pasaron otros dos años, cuando de nuevo llegaron sus goles: uno a Portugal y dos a Eire.
 
En ese encuentro, Zarra batió en dos ocasiones al arquero Godwin, que contribuyeron a que el equipo dirigido por Guillermo Eizaguirre se llevara el triunfo por un claro 1-4.

Así, antes del Mundial de Brasil de 1950 que consagrara a Zarra definitivamente, el de Asua ya era la gran baza goleadora del equipo español.