Intereses cruzados en una nueva jornada de Primera Iberdrola FS
Lainco Rubí y ENCE Marín obligados a vencer
De forma rauda y veloz avanza la competición liguera, que surca el tramo final de la temporada regular con muchas cosas que dilucidar. La jornada se inaugurará en tierras insulares con un duelo casi libre de ataduras, entre el Gran Canaria FSF Teldeportivo, que ya ha confirmado su descenso matemático de categoría, y un Melilla CD Torreblanca que de la mano de Morenín sigue haciendo historia. A las melillenses les sigue en la tabla el Futsi Atlético Navalcarnero, que recibe a un CD Guadalcacín cómodamente asentado en la zona media. Duelo especial para dos ex jugadoras rojiblancas como Lora y Ame Romero.
Amores que matan
El pabellón Jara Carrillo será la sede de un derbi pimentonero con mucho en juego para ambas escuadras, Así, LBTL Futsal Alcantarilla intentará remontar el vuelo ante su antiguo equipo, un STV Roldán que mantiene una exigua renta en su intento de hacerse con la cuarta plaza en juego de cara al Play Off por el título.
En la lucha por la zona noble se encuentra el ARRIVA AD Alcorcón, que suma tres jornadas sin perder, pero que recibe a un CD Burela herido en su orgullo. Al filo de la zona noble se encuentra un Les Corts UBAE en línea ascendente después de doblegar al Poio Pescamar. Las de Nil Marco visitan a un MRB Móstoles que ha encontrado la regularidad ,pero que ni mucho menos tiene asegurada la permanencia.
Alarmas encendidas
El Lainco Rubí de David Parrilla, que no puntúa en liga desde el pasado 2 de febrero, se juega buena parte de sus opciones de salvación ante un rival directo, el Nueces de Ronda Atlético Torcal, que llega a la cita tras vencer la pasada jornada al colista.
Con el agua al cuello llega el ENCE Marín al derbi gallego ante el Castro Bloques Cando, que sueña con acercarse al tren de equipos que pugnan por la cuarta plaza. Después de dos victorias seguidas, el Ourense Ontime de Carlos Navarro visita a un Poio Pescamar que llega al encuentro con una racha opuesta y que está obligado a darle una alegría a la afición conservera en un derbi de altos vuelos.