Junto a Sergi Darder y Rubén García, Jairo nunca olvidará el choque ante Bosnia en Zenica que significó la primera oportunidad para defender la camiseta española Sub-21, algo que "quiere decir que estoy haciendo las cosas bien en mi club. Soy consciente que en mi puesto hay mucha competencia, por tanto creo que el trabajo es bueno y de ahí la llamada de la Selección".
Tras jugar unos minutos ante Ghana en el pasado Campeonato del Mundo Sub-20 el de Cabezón de la Sal agradece el recibimiento del resto de convocados, "un grupo muy humano que me ha acogido muy bien desde el principio, a muchos ya les conocía y me han intentado integrar desde el principio".
Futbolísticamente Jairo se autodefine como "un jugador al que le caracteriza la velocidad y el descaro. Creo que cerca del área tengo bastante gol". Su ejemplo demuestra el éxito de la cantera cántabra, cuya presencia en la Sub-21 se aumenta con el guardameta Dani Sotres, porque "en los últimos años hemos salido bastantes jugadores, aunque por circunstancias algunos nos hemos marchado de Santander. Hay que reconocer que se está llevando a cabo una gran labor allí".
Gran seguidor de la Selección desde pequeño, da la casualidad de que nació un 11 de julio, el mismo día que Iniesta nos dio el Mundial en Sudáfrica. Algo inolvidable para Jairo que "terminé celebrandolo con todos mis amigos en la piscina".
Alcanzar cotas de esa magnitud es aún un sueño lejano para el delantero que de momento se conforma con "compartir vestuario junto ajugadores tan buenos", tal y como declara a SEFUTBOL.