Actualidad

José Juan Romero: “No hay que tener una ambición clara de querer llegar a la élite, sino querer mejorar y crecer cada año, logrando que tu equipo tenga una marca propia”

El entrenador de la AD Ceuta ha logrado al fútbol profesional desde la Segunda Regional Andaluza, lo que le convierte en un ejemplo para muchos técnicos que sueñan con alcanzar la élite

Mié, 10/09/2025 - 12:12

Tres ascensos en cinco temporadas, de competir la temporada 2020-21 en Tercera RFEF a plantarse en Segunda División, con una permanencia ‘milagrosa’ en Primera Federación Versus E-learning hace dos ejercicios. 45 años hacía que la AD Ceuta no militaba en el fútbol profesional y uno de los principales artífices de ese éxito tiene nombre y apellidos: José Juan Romero Gil

Sin ser su objetivo inicial y con el foco puesto únicamente en el día a día, el técnico andaluz inició su carrera en los banquillos en categoría territorial con el Gerena CD, su localidad natal, llevándole de Segunda Regional a Tercera RFEF tras cuatro ascensos. Su éxito no pasó desapercibido en Andalucía, incorporándose en febrero de 2016 al Real Betis Balompié para dirigir al filial, a quien ascendió a la denominada Segunda División B la temporada 2016-17. Tras su experiencia en el conjunto verdiblanco le llegó la llamada de la AD Ceuta, ascendiéndole a Segunda RFEF en el ejercicio 2020-21, tras el que hizo un paréntesis en la Ciudad Autónoma de Ceuta. 

Fichó por el CD Eldense en Segunda Federación, equipo al que ascendió de categoría. Tras un breve descanso, que consideró “necesario” volvió a convertirse en Entrenador Titular de la AD Ceuta tras la cuarta jornada de la competición en Primera Federación Versus E-learning. Ganó en su debut, pero luego llegaron 11 derrotas en 13 partidos, se divisaba el descenso… pero tras una segunda vuelta de ensueño logró la permanencia. Al curso siguiente disputó el play-off de ascenso a Segunda División, pero fue la pasada campaña cuando se proclamaron campeones y ascendieron al fútbol español. La pasada semana fue reconocido por la Real Federación de Fútbol de Ceuta como entrenador del año, un reconocimiento que “significa que las cosas se hacen bien”. 

Hay entrenadores que le consideran un ejemplo de cómo, desde las categorías regionales a la élite, ¿qué mensaje les daría?

Hay que ser consciente de la dificultad, pero sin tener una ambición clara de querer llegar, sino en querer mejorar, pensar en crecer cada año, lograr que tu equipo tenga una marca propia tuya y si, a partir de ahí, eres capaz de que los resultados lleguen, probablemente se conseguirá que, por ti mismo, vayas subiendo categorías. A muchos nos cuesta mucho más llegar a la élite que a otros, pero insisto, que no tengan prisa, que trabajen con muchísima ilusión, que amen este deporte, y para mí la clave ha sido esa, amar este deporte, estar convencido de lo que haces y no rendirme nunca.

¿Qué importancia tiene la formación para estar preparado cuando a un entrenador le llega la oportunidad?

Es importantísimo, no sólo la formación con los cursos, también la formación diaria que uno pueda tener en cualquier ámbito, no sólo de los entrenadores de la élite, a mí me gusta escuchar mucho a los entrenadores de la base o las entrevistas personales de gente porque se aprende mucho. A partir de ahí puedes coger detalles de muchas cosas y, sobre todo, el fútbol evoluciona cada día, por lo tanto, hay que meterle matices a lo que haces. O vas avanzando o no puedes seguir la rueda.

Tras 45 años sin ver al AD Ceuta competir en Segunda División, ¿cuál va a ser el objetivo? 

No era sencillo subir, ya ves lo que ha costado, en 2021 estábamos celebrando un ascenso de Tercera RFEF a Segunda RFEF, con lo cual, imagina lo difícil que es lo que se ha hecho. Ahora hay que agarrarse como un clavo ardiendo a esta categoría, va a costar, se va a sufrir, somos posiblemente el último del último en muchas de las cosas, pero no por eso somos el último en ilusión, y de eso, la AD Ceuta va sobrada.