La espera ha terminado: España busca su segunda estrella 16 años después
Hay partidos que deciden un campeón. Y hay otros que marcan una generación. Dieciséis años después de tocar el cielo en Johannesburgo, la Selección española vuelve a encontrarse frente al mayor desafío que existe en el fútbol: conquistar el mundo. Noventa minutos —o quizás algo más— separan a España de una segunda estrella y de una nueva página eterna en su historia: ¿Y por qué no soñar con ello?
El camino hasta aquí ha sido el de un equipo que no ha dejado de crecer. España superó la fase de grupos como primera y, desde entonces, ha ido derribando obstáculos sin necesidad de disputar una sola prórroga. Austria abrió el camino hacia las eliminatorias, Portugal cayó en un duelo de máxima exigencia, Bélgica fue superada en unos cuartos de enorme desgaste y Francia, una de las grandes favoritas al título, sucumbió en semifinales ante una Selección que firmó una de las actuaciones más completas del campeonato. Cuatro victorias, cuatro pasos firmes hacia una final que el fútbol español llevaba dieciséis años esperando.
España acude a la cita como campeona de Europa; Argentina hace lo propio como campeona de América
Solo queda un obstáculo. Y es de la máxima dimensión posible. Enfrente estará Argentina, la vigente campeona intercontinental, una selección que persigue su cuarta estrella y que sigue liderada por Leo Messi, probablemente en el último gran capítulo de una carrera irrepetible. Será un duelo entre dos campeonas del mundo, dos selecciones de enorme tradición y dos equipos que han demostrado durante todo el torneo que merecen disputar la gran final.
El escenario tampoco podía ser más imponente. El Estadio Nueva York/Nueva Jersey, en una de las ciudades más fascinantes del planeta, será el lugar donde confluyan los sueños de millones de aficionados. A las puertas del skyline más icónico del mundo, el fútbol español volverá a detener el tiempo para ver cómo se decide el destino de una generación brillante, como ya ocurrió en 2010 en Johannesburgo.
Los enfrentamientos entre ambas escuadras no pueden estar más igualados. España y Argentina han jugado en 14 ocasiones, con 6 victorias para cada selección y dos empates. En el único precedente mundialista, ganó la Albiceleste por 2-1 en la fase de grupos del Mundial de Inglaterra 1966. El historial de goles también está muy parejo, 19 tantos a favor para el combinado nacional y 18 para Argentina. Sin embargo, el choque más reciente cayó del lado español, con una contundente victoria por 6-1 en Madrid.
Entre el gol de Andrés Iniesta que cambió para siempre la historia del fútbol español y el pitido inicial de esta final han transcurrido dieciséis años de ilusión, esfuerzo y espera. Ahora solo queda competir, creer y disfrutar de una oportunidad reservada para muy pocos. La historia vuelve a llamar a la puerta de España y esta Selección quiere abrirla de par en par para bordar una segunda estrella sobre el escudo y regresar a la cima del mundo.