La primera estrella
Un 3 de diciembre del año 2000, España tocó el cielo por primera vez. La selección absoluta de fútbol sala se proclamaba campeona del Mundial FIFA en Guatemala. Con Javier Lozano como seleccionador nacional, España superaba a la invencible Brasil en una final para el recuerdo.
En el cuarto Campeonato Mundial de FIFA, la selección española conseguía poner fin a la hegemonía de Brasil. Lo que parecía imposible, a base de esfuerzo y trabajo finalmente se consiguió, bordando así la primera estrella en el escudo de la camiseta nacional.
El camino hacía el título
España comenzó el Mundial de Guatemala goleando a Cuba (0-9) e Irán (2-7), cerrando la primera fase con triunfo ante Argentina (0-3). A base de victorias, el equipo nacional fue ganando en confianza. Iniciada la segunda fase, España superaba a Croacia (5-0), pero pagaba un duro peaje con las lesiones de sus dos porteros principales, Luis Amado y Guillermo.
Ante esta situación, llegaba el momento de Jesús Clavería, referente de la portería nacional durante décadas y capitán de aquella selección. Con el de Baracaldo como único guardameta, el equipo nacional superó a Portugal (1-3) y Holanda (0-7), obteniendo el billete para las semifinales, donde esperaba Rusia, con el histórico Kostantin Eremenko en sus filas.
Con sus goles, dos leyendas del fútbol sala nacional como Paulo Roberto y Daniel Ibañes se convirtían en protagonistas. A seis segundos para la conclusión del encuentro, España sellaba la clasificación para la final (3-2) donde esperaba la temible Brasil, que vencía a Portugal en la otra semifinal (8-0).
Rompiendo la hegemonía brasileña
El domingo 3 de diciembre del año 2000, España ponía fin a la hegemonía de Brasil en los Mundiales. El equipo dirigido por Javier Lozano se imponía 4-3 en una final para el recuerdo. España escribía su nombre con letras de oro en el Mundial FIFA. Daniel Ibañes de penalti, Javi Sánchez y Javi Rodríguez, este último por partida doble, anotaban los goles del triunfo.
Al tridente goleador se sumó otro nombre propio durante el transcurso de la final: Jesús Clavería. Con sus incontables intervenciones, el capitán de la selección absoluta lideró sobre la pista a un equipo con mayúsculas, que siempre será recordado por todos los amantes del fútbol sala internacional.
Los nombres de los protagonistas
De esta forma, Jesús Claveria, Julio García, Luis Amado, Javier Orol, Santi Herrero, Joan Linares, Javi Rodríguez, Kike Boned, Javi Sánchez, Antonio Adeva, Paulo Roberto, Daniel Ibañes, Alberto Riquer, Guillermo Martín y Ricardo Jiménez, fueron los quince jugadores que hicieron historia proclamándose campeones del Mundo.
Javier Lozano (entrenador), Juan José Rodríguez-Navia "Cancho" (segundo entrenador), José Antonio Díaz-Rincón (preparador físico), Lorenzo García-Camacho (médico), Joseba Monasterio y Manuel López (fisioterapeutas), Jesús De la Cruz (auxiliar), José Luis Guijarro (delegado), José Sanjurjo (jefe de prensa), Marcelino Maté (jefe de expedición) y Cristina Díaz (team manager), todos ellos, partícipes y protagonistas de la primera gran gesta del fútbol sala español.