La Real Sociedad pone rumbo a La Cartuja (1-0)
El equipo vasco gana el derbi ante el Athletic con un doble 1-0 y se cuela en la gran final de la Copa del Rey Mapfre
No era un partido cualquiera, y mucho menos un derbi mas para la Real Sociedad y el Athletic Club. Esta vez el premio no eran tres puntos ni una victoria que, por otro lado, siempre es importante para ambos equipos vascos. Esta vez se jugaban una plaza en la gran final, en la final del torneo más especial de todos, la Copa del Rey Mapfre. Les esperaba el Atlético de Madrid, que había hecho los deberes tan solo 24 horas antes tras vencer al Barça en la eliminatoria a doble partido, y la Real Sociedad llegaba a la cita definitiva con ventaja tras haber ganado en la ida por 1-0. Pero todo estaba por decidir porque en un derbi vasco nada se da por sentado y 90 minutos en Anoeta podían cambiarlo todo.
No sorprendió a nadie la altísima intensidad que se adueñó de Anoeta desde los primeros minutos. Con llegadas de ambos equipos al área rival, el ritmo fue frenético desde el pitido inicial, con duelos constantes, presión asfixiante y una afición volcada -la de la Real y el millar de aficionados bilbaínos que se habían desplazado- que empujaba a los suyos en cada balón dividido. En el minuto 13', Padillo tuvo que volar para evitar que la Real tomase más ventaja tras un disparo de falta de Carlos Soler. Y es que la Real Sociedad intentó llevar el peso del partido, acelerando cuando encontraba espacios, mientras que el Athletic respondió con transiciones rápidas y aproximaciones peligrosas que obligaron a la zaga a mantenerse firme.
Con el paso de los minutos el choque se igualó todavía más, convirtiéndose en una batalla táctica y física en el centro del campo. Sin goles, pero con emoción e intensidad, el partido se marchó al descanso con todo por decidir y la sensación de que cualquier detalle podría inclinar la balanza en la segunda mitad.
Un segundo tiempo que arrancó con un Athletic más agresivo, y una aproximación al área rival de Williams en el 51' encendió las alarmas en Anoeta. Pero los minutos pasaban y la Real lograba mantener la ventaja obtenida en la ida y al igual que sucedía en la primera mitad, continuaba con las amenazas en campo contrario. Un gol de penalti de Oyarzabal minutos antes del pitido final sentenciaba la eliminatoria y daba paso a unos últimos minutos locos. Con idas y venidas, ocasiones para los dos equipos y una grada totalmente volcada con los suyos, el partido llegaba a su fin y la Real Sociedad accedía a su segunda final de la Copa del Rey Mapfre de los últimos siete años.