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La RFEF lamenta el fallecimiento de Joao Havelange, presidente de FIFA de 1974 a 1998

La Real Federación Española de Fútbol, su Presidente y su Junta Directiva transmiten su más sentido pésame por el fallecimiento de Joao Havelange, presidente de FIFA de 1974 a 1998
Mar, 16/08/2016 - 16:22

El que fuera presidente de FIFA dio los primeros pasos para convertir los campeonatos del mundo de fútbol en un espectáculo súper profesionalizado y fue pionero, también, en la captación de fondos a través de grandes empresas.

Había nacido para ser alguien en el mundo de los negocios y del deporte y triunfó en ambos aspectos de esa vida. Pero esa vida larga de Joao Havelange ha concluido en una mañana olímpica de Rio de Janeiro, ciudad en la que nació el 8 de mayo de 1916 y en la que ha muerto a los 100 años y tres meses.

La intensísima vida de Joao Havelange tocó numerosos campos entre los que el deporte, en general, y el fútbol, en particular, ocuparon un amplio espectro. Nacido en una familia de posibles, a los 24 años se doctoró en leyes. Trabajó para algunas empresas de autocares y de viajes y pronto acumuló experiencias suficientes como para dar el salto a los primeros puestos dirigentes, tras haber brillado como todo buen brasileño en natación y fútbol. En la primera de esas especialidades llegó a competir en los Juegos de Berlín de 1936 y como jugador del equipo de waterpolo brasileño en los de Helsinki (1952). Por entonces ya había hecho sus primeros pinitos futbolísticos.

En 1958, con solo 42 años, Joao Havelange fue nombrado presidente de la Confederación Brasileña de Deportes, cargo en el que permaneció hasta 1975. Antes de su renuncia, en 1974, de la mano del peruano Teófilo Salinas se alzó con la presidencia de FIFA, sucediendo al inglés Stanley Rous. En realidad fue en esta y hasta la llegada de Joseph S. Blatter en 1998, es decir, nada más y nada menos que durante 24 años, el “alma mater” de la transformación de la institución a la que dotó de un ideario más profesionalizado, de mayor dimensión y, sobre todo, de mayor divulgación. Se adelantó a los tiempos que iban a llegar, intuyendo que la televisión sería el eje de los ingresos de los Campeonatos del Mundo y fue el primero en contactar con los grandes patrocinadores.

Joao Havelange multiplicó las actividades de la FIFA, promoviendo el nacimiento del Campeonato del Mundo femenino, los campeonatos para menores de 20 años, las ayudas a las federaciones más necesitadas y el campeonato mundial de clubes amén de muchas otras entre las que cabe destacar el cambio en los sistemas de clasificación para los Mundiales y detallar cuánto y cómo debían cobrar los participantes en las fases finales. Convencido de que solo desde la súper profesionalización sería posible expandir en grandes proporciones el fútbol, se dedicó a ello con todo su ahínco. Caballero de la Legión de Honor, entre un gran número de reconocimientos, Joao Havelange sufrió tras su marcha no pocas incomprensiones y persecuciones. Alguna de aquellas de carácter más sentimental que material fue clave en su descenso físico que finalizó en una neumonía insuperable. Alguno de sus amigos asegura que “Joao murió de tristeza”.

Amigo del fútbol español y de esta Casa, con la que siempre mantuvo una fuerte, enormemente sincera y afectuosa relación, Joao Havelange perdurará como uno de los grandes de la historia de FIFA y de la mayor de sus obras: los campeonatos del mundo, que tanto le deben.