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La vida de Bryan

Hace dos años jugaba en el Enrique Roca de Murcia con el filial del Granada en Segunda Federación y el sábado pisará ese estadio con España
Jue, 10/10/2024 - 16:30

La vida de Bryan, de Bryan Zaragoza, va a toda velocidad. Hace poco más de dos años, vistiendo la camiseta del Granada B en Segunda Federación, jugó en el Enrique Roca de Murcia, el mismo estadio que pisará el próximo sábado con los colores de España. Con 23 recién cumplidos, este futbolista diferente, con duende callejero, se pone a las órdenes de Luis de la Fuente para los próximos dos encuentros del combinado nacional y lo hace reivindicando un estilo, su estilo, cada vez más difícil de encontrar.

“Cuando era pequeño lo único que pensaba era en jugar en la calle. Ahora en la calle veo a muy pocos niños jugando…”, resume casi con nostalgia. “Mi vida era jugar al fútbol, no pensaba en otra cosa. Llegaba del colegio, comía y me iba a jugar. Por la noche jugaba, en la casa jugaba, le rompía todo a mi madre… Son cosas que se están perdiendo, el fútbol de calle se está perdiendo un poco”.

Era un diablo con el balón, regates de jugón por la banda sin que ningún defensa pudiera parar a ese chiquillo que, sin embargo, también pasó un momento muy duro en ese tiempo de formación. “Jugué once años en un club, el Tiro Pichón. Jugué de benjamín a juvenil de segundo año y ahí me dijeron ‘ya te llamaremos’… No me volvieron a llamar, me echaron y yo lo pasé mal porque ese club era mi vida”, explica. De la adversidad encontró fuerzas para reivindicarse y llegar hasta donde está: “Había crecido ahí, toda mi gente estaba ahí, mis amigos… Pero fui a otro club y desde ahí, con esa rabia de ‘sí valgo, pero tú no me has valorado’, empecé a crecer y al siguiente año me firmó al Granada. De ahí, para arriba”.

Ese arriba, lo más arriba que hay, es la Selección, debutante el 12 de octubre de 2023 en Sevilla contra Escocia. “Fue un recuerdo especial, un día único. Debutar con tu país, con toda tu gente… No lo voy a olvidar”. Obviamente, nadie puede olvidar algo tan especial, como tampoco olvidará el trato que recibió por parte de Álvaro Morata. “Llegué tímido, era normal. Nunca había pasado por ninguna selección y vine a la absoluta del tirón. Llevaba poco en el fútbol profesional y llegué aquí y Álvaro (Morata) me cogió y me dijo: ‘Tú lo que necesites, yo estoy aquí’”. Y no fue hablar por hablar, pues le ´preguntó cuántas entradas le faltaban para ese partido y el capitán le regaló ocho para que pudieran ir sus familiares. “Es un gesto que se agradece, le estoy muy agradecido”.

Después de una eclosión impresionante con el Granada, fichó por el Bayern de Múnich y ahora brilla en el CA Osasuna. “Casi que he vuelto a empezar para volver a llegar aquí. He empezado bien y mi objetivo era volver a jugar en la Selección. No he tardado en cumplirlo y espero mantenerlo”.

Se siente un privilegiado al vestir la camiseta de España, a quien alentó desde la distancia durante la Eurocopa. “Yo ya estaba en Alemania. Quería ir al partido (a la final), pero me coincidía que al día siguiente entrenaba. Había siete u ocho horas de coche y no llegaba, en avión tampoco me daba. La vi en casa, sufriendo un poco, pero fue una victoria muy buena, disfruté mucho. Estuve un par de días viendo la celebración de Cucu, de Álvaro… Fue todo muy guapo, me alegré mucho porque hay mucho trabajo detrás”. Tanto como el suyo, que ahora vuelve a la Nueva Condomina, pero para defender a la Selección. Es la vida de Bryan, de Bryan Zaragoza.