Las hermanas Córdoba, una doble arma para España
Como no podía ser de otra manera, la historia de Irene y Laura Córdoba en el fútbol sala no se puede contar la una sin la otra. En abril de 2019 irrumpieron en la selección sub-19. Apenas año y medio después, Irene debutaba como internacional absoluta, algo para lo que Laura tuvo que esperar siete meses más. Ahora, con sólo 22 años, son casi de las veteranas del grupo. Un total de 64 partidos contemplan a la pívot y 54 a la cierre.
"Si te paras a pensarlo, es muy raro que dos hermanas jueguen un Mundial. Nosotras lo tomamos con tranquilidad y orgullo. Lo complicado sería que fuese una y la otra no", destaca Laura. "Para nosotras es normal jugar juntas, es normal que en un Mundial sea más destacado, pero lo normalizamos", apunta Irene.
En Filipinas han vuelto a dejar su sello en los primeros dos partidos. Suman dos tantos cada una y, además, Laura fue nombrada MVP del primer partido, ante Tailandia. "No me lo esperaba. Cuando sales a la pista sólo piensas en ganar, pero ese reconocimiento motiva, hace ver que estás haciendo las cosas bien. Es un recuerdo increíble y ahora le toca ganarlo a Irene", dice Laura.
Son gemelas, pero tienen muchas cosas diferentes, no sólo su posición en el campo. Cada una encuentra cosas en la otra que le gustaría tener. "Me gustaría más carácter, la fuerza que demuestra Laura, que impone y va siempre con mucha fuerza", destaca Irene. "A mí, su tranquilidad para afrontar las cosas. Yo lo vivo todo a lo más alto y a veces necesito esa templanza que tiene ella, comenta Laura.