Marcos Llorente: una pasión al rojo vivo
Tras la admirable silueta y la arrolladora condición física de Marcos Llorente palpita el corazón de un futbolista entregado todos los días del año a cuidar cada detalle de su vida personal y profesional: "Todo esto lo hago por la salud".
Tan contundente como metódico, el madrileño nos abre la puerta de su cuarto en la Ciudad del Fútbol, donde disfruta de la concentración del combinado nacional envuelto en una luz tan roja como la de la camiseta de España: "Ésta es la única luz que utilizo en casa, porque recibo siempre de forma directa la luz del sol y sólo cuando los rayos se van empleo esta lámpara con rojos e infrarrojos similares a los que trae consigo la luz solar".
La exposición al amanecer, un café con mantequilla, gafas que filtran la luz azul de las pantallas en interiores, dieta rigurosa, cuidado de la salud mental y ejercicio pautado más allá de los entrenamientos completan los hábitos que han convertido Llorente en una máquina perfecta dentro del terreno de juego además de una persona plena, feliz y equilibrada fuera de él.
Por ello, el internacional español recuerda sin lamento su ausencia en la lista final de la última Eurocopa después de haber sido uno de los elegidos en la convocatoria previa al torneo: "Obviamente da pena, pero me alegré muchísimo por mis compañeros. La vida es así y todo puede ser siempre perfecto".
Sabia reflexión de quien lucha por mejorar a diario y ahora vuelve a hacerlo a las órdenes de Luis de la Fuente: "Hay equipo para hacer cosas grandes en el Mundial", concluye esperanzado en su regreso a la disciplina del equipo de todos.