Actualidad

Marcos Senna, uno de los héroes de la Eurocopa de 2008, dice adiós al fútbol

Brasileño de origen pero con fútbol español en su sangre deportiva, el internacional será recordado por su paso por la Selección que conquistó el Campeonato de Europa en Viena en 2008
Lun, 16/11/2015 - 14:42
Marcos Antonio Senna da Silva (Río de Janeiro, 17/07/1976) ha dicho adiós al fútbol y lo ha hecho junto a  Raúl González ganando, en Nueva York y con su último equipo, el NY Cosmos, el campeonato National American Soccer League de Estados Unidos.
 
Mediocampista completo, fuerte y con soluciones para todas las suertes del juego, irrumpió en el fútbol español en el Villarreal.

Y de ahí, en 2006, dio el salto a la Selección española de fútbol de la mano de Luis Aragonés.



El “Sabio” lo llevó al Mundial de Alemania, lo que le hizo ser el primer jugador brasileño nacionalizado español que disputaba un torneo mundialista.

"Desde fuera se le veía  muy serio pero desde dentro era como un padre para nosotros. Más bien era el abuelo por su edad. Nos defendía a muerte. Y nos decía : "Chicos, os voy a defender a muerte en lo que sea". Había mucha unidad en el grupo porque él lo conseguía. Al final conseguimos el título que fue increíble". Así recordaba Senna a Luis Aragonés.
 
Senna se hizo esencial en el esquema de juego de la Selección, justo al lado de futbolistas más jóvenes pero que ya enseñaban estilo de campeones. Junto a Xavi Hernández, por detrás para iniciar el juego y siempre un paso adelantado sobre la línea defensiva, jugaba, cortaba, repartía el balón. Y siempre estaba en el lugar adecuado en el momento justo.


 
En el once de España en el Campeonato de Europa de 2008 fue fijo, de inicio a fin, y ya tiene un sitio en la historia junto al resto de héroes que vencieron a Alemania el 29 de junio de aquel año, en el antiguo Prater de Viena, para alzar la segunda Copa de Europa de Selecciones Nacionales de España.

Para Senna la Euro de 2008, "salió perfecta. Además jugar con estos es un lujo. El balón siempre bien muy bien cuidadito y así lo intentaba yo. Cada partido era como ir a una fiesta porque todo el equipo iba a disfrutar. Por eso ganamos".
 
Jugó en total 28 partidos con España, marcó un gol, y sólo perdió dos de ellos, firmando 24 triunfos.