El centrocampista navarro y el defensa andaluz podrían debutar en la Selección Española Sub-21
La convocatoria ofrecida por Albert Celades este pasado viernes en Castellón arroja dos novedades en cuanto a futbolistas llamados por la Selección Española Sub-21.
De un lado el centrocampista navarro Mikel Merino nacido hace 20 años en Pamplona y que esta temporada vive su primera aventura deportiva lejos de España como futbolista del Borussia Dortmund en la Bundesliga alemana.
Pieza clave en el último ascenso del CA Osasuna a Primera División, Merino -hijo de un ilustre osasunista como Ángel Merino- se proclamó el pasado año campeón de Europa Sub-19 con España, realizando una sobresaliente fase final en Grecia durante la que anotó un gol ante Alemania en el primer partido.
Con 1,88 de envergadura y muy elegante en su juego, Merino se adapta perfectamente al característico juego de toque de la Selección mientras se multiplica en tareas defensivas como incansable recuperador de balones.
La fortaleza defensiva y polivalencia son otros de los pilares fuertes de Diego González, quien suele actuar como lateral izquierdo en el Sevilla Atlético, equipo al que llegó tras su paso por el Cádiz y una breve cesión al Granada.
Rápido en el corte y con proyección ofensiva desde el costado, Diego ha vivido recientemente su bautismo de fuego al disputar como titular la vuelta de la Supercopa de España que el Sevilla FC disputó el pasado 18 de agosto en el Camp Nou ante el FC Barcelona.
Meses antes el jugador nacido en la localidad gaditana de Chiclana de la Frontera se había convertido en uno de los héroes del ascenso a Segunda División del equipo filial sevillista.
Dos incorporaciones prometedoras en suma para una Selección Sub-21 que en los próximos días encara compromisos vitales de cara a la clasificación para el Campeonato de Europa como el partido ante San Marino del 1 de septiembre y, sobre todo, el choque en Malmö frente a Suecia del 5 de septiembre.
Foto: Sportsfile / uefa.com
De un lado el centrocampista navarro Mikel Merino nacido hace 20 años en Pamplona y que esta temporada vive su primera aventura deportiva lejos de España como futbolista del Borussia Dortmund en la Bundesliga alemana.
Pieza clave en el último ascenso del CA Osasuna a Primera División, Merino -hijo de un ilustre osasunista como Ángel Merino- se proclamó el pasado año campeón de Europa Sub-19 con España, realizando una sobresaliente fase final en Grecia durante la que anotó un gol ante Alemania en el primer partido.
Con 1,88 de envergadura y muy elegante en su juego, Merino se adapta perfectamente al característico juego de toque de la Selección mientras se multiplica en tareas defensivas como incansable recuperador de balones.
Mikel Merino conquistó el pasado año el Campeonato de Europa Sub-19 con España
La fortaleza defensiva y polivalencia son otros de los pilares fuertes de Diego González, quien suele actuar como lateral izquierdo en el Sevilla Atlético, equipo al que llegó tras su paso por el Cádiz y una breve cesión al Granada.
Rápido en el corte y con proyección ofensiva desde el costado, Diego ha vivido recientemente su bautismo de fuego al disputar como titular la vuelta de la Supercopa de España que el Sevilla FC disputó el pasado 18 de agosto en el Camp Nou ante el FC Barcelona.
Meses antes el jugador nacido en la localidad gaditana de Chiclana de la Frontera se había convertido en uno de los héroes del ascenso a Segunda División del equipo filial sevillista.
Dos incorporaciones prometedoras en suma para una Selección Sub-21 que en los próximos días encara compromisos vitales de cara a la clasificación para el Campeonato de Europa como el partido ante San Marino del 1 de septiembre y, sobre todo, el choque en Malmö frente a Suecia del 5 de septiembre.
Foto: Sportsfile / uefa.com