Misa Rodríguez, el corazón que guarda la puerta
Hace menos de un semana cumplió los 24 en plena concentración mundialista y desde los 13 lleva acortando su nombre compuesto hasta convertirse en una guardameta referente de cuatro letras inconfundibles.
Misa Rodríguez vive en Nueva Zelanda su primer Mundial defendiendo como titular la portería española que nadie ha podido batir hasta la fecha.
La grancanaria disfruta así del mejor momento de una carrera deportiva que unos problemas de corazón estuvieron a punto de truncar a una edad temprana: "Siempre he hecho deporte y era muy buena en judo, corriendo, nadando o con la bici, relata Misa, pero de pronto me sobrevinieron una taquicardias que llevaron a los médicos a decirnos que tendría que dejar para siempre la práctica deportiva".
🎂 ¡ɴᴏ ʜᴀʏ ᴍᴇᴊᴏʀ sɪᴛɪᴏ ᴘᴀʀᴀ ᴄᴇʟᴇʙʀᴀʀ ʟᴏs 24!
— Selección Española Femenina de Fútbol (@SEFutbolFem) July 22, 2023
❤️ Qué 𝐬𝐮𝐞𝐫𝐭𝐞 𝐭𝐞𝐧𝐞𝐦𝐨𝐬 de poder vivir este día 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐢𝐠𝐨, @marisabelrr1.#JugarLucharYGanar pic.twitter.com/nnA1bK4kvZ
No fue así gracias al carácter de luchadora y al espíritu indomable de la hoy guardameta española, además de a un feliz acontecimiento en el hospital al que la familia Rodríguez Rivero atribuye el final feliz de su historia: "Mi padre se encontró una mariposa cerca del quirófano, ante lo que decidió recogerla y liberarla. Justo entonces los médicos comunicaron a mi familia que la operación había salido bien y siempre he prensado que fue aquel gesto de mi padre con la mariposa lo que me salvó".
Un enorme corazón decora desde entonces el brazo derecho de Misa, ejerciendo a la vez de tatuaje y cicatriz. El mismo corazón que en este Mundial sigue latiendo fuerte por España.