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Morientes, uno de los grandes goleadores de la Selección, cumple 39 años

Fernando Morientes continúa siendo, ocho años después de jugar el último partido con la Selección española, el quinto máximo anotador del conjunto nacional
Dom, 05/04/2015 - 06:05

Nacido en Cilleros, Cáceres, el 5 de abril de 1976, Fernando Morientes fue sinónimo de gol durante muchos años en la Selección española y vino a ocupar el hueco dejado por Julio Salinas en los 90. Su estilo y su olfato goleador recordaban a otro ariete legendario, Carlos Alonso, Santillana. No en vano sus 27 goles en 46 partidos suponían una media de 0,59 por encuentro.

En su currículum destaca que participó en dos mundiales (el de Francia 1998 y Corea y Japón 2002) y en una Eurocopa, la de Portugal de 2004.

En su debut ante Suecia, en un partido amistoso en 1998, ya demostró todo lo que podía dar pues marcó dos goles al conjunto escandinavo. Y lo hizo cuando llevaba sobre el terreno de juego, tan solo dos minutos. Luego repitió en el seis. Eso le convierte en el debutante que más rápido ha marcado en la historia de la Selección.

Su inicio en la Selección causó sensación, como quedó reflejado en un artículo de Santiago Segurola en el diario El País de aquel día: "La atención se dirigía principalmente a Morientes, un jugador que reúne algunas características interesantes. De corte poderoso, con la típica morfología del delantero centro a la antigua, sus condiciones añaden un perfil diferente al de Kiko, Alfonso y Raúl... Morientes es otra cosa. En realidad se divide en dos futbolistas: dentro y fuera del área. Dentro merece crédito porque tiene instinto y aptitudes para el gol. Su capacidad rematadora es magnífica, no tanto por el dichoso olfato de los realizadores, sino por la propiedad de sus acciones. Define mucho mejor de lo podría esperarse en un futbolista que se encuentra bastante incómodo fuera del área. El análisis de sus goles en la Liga nos muestra un surtido amplísimo de remates y de excelentes decisiones. Algo de eso se observó frente a Suecia. Su primer tanto fue una cuestión de oportunismo; el segundo resultó brillante en todos los aspectos: Amor envió un buen pase a Raúl, que mejoró la jugada con un taconazo maravilloso hacia Morientes, que disparó con violencia y precisión".

Y desde ese momento Fernando Morientes ya no paró en hacer lo que mejor sabía: en su segundo encuentro con el combinado nacional, esta vez ante Irlanda del Norte, volvió a hacer dos goles más. Y más tarde se estrenó como goleador mundialista en 1998, en el España-Bulgaria, donde anotó dos de los tantos de la goleada española.

Eso le convirtió en el delantero que más goles ha marcado con la Selección en sus cuatro primeros partidos, por encima de toda una leyenda como Di Stéfano:

-Fernando Morientes: 6 goles en cuatro partidos. 
-Alfredo Di Stefano: 5 goles en cuatro partidos.
-Julio Salinas: 3 goles en cuatro partidos.
-Soldado: 3 goles en cuatro partidos.

Fernando Morientes jugó en total 47 partidos con la Selección española entre 1998 y 2007 y consiguió 27 tantos

Su actuación más recordada fue en el amistoso que jugó España en el Vicente Calderón contra Ecuador, el 30 de abril de 2003. Morientes fue el protagonista incontestable ya que anotó tres de los cuatro goles de la Selección.

El Seleccionador Iñaki Sáez fue entonces el primero en salir a reivindicar a su ariete: "Morientes ha hecho lo que tenía que hacer. Marcar goles. Ha demostrado que se puede confiar en él ".

Donde el idilio con el gol no le acompañó fue en el partido ante Corea del Sur en el Mundial de 2002, donde no solo mandó un balón a la madera sino que se le anuló un tanto. España empataba a cero con los anfitriones cuando Joaquín Sánchez se internó por la banda derecha, centró al área y Fernando Morientes batió al portero. Pero el colegiado del partido, el egipcio Gamal Mahmoud Ahmed Al-Ghandour, anuló el gol de Morientes porque supuestamente el balón del centro de Joaquín había salido fuera.

Su último gol fue muy importante para él. Morientes, titular con España en el decisivo encuentro de la fase de clasificación para la Eurocopa de Austria y Suiza 2008 ante Dinamarca en el estadio Santiago Bernabéu, encarriló el partido al batir con un disparo raso al guardameta Sorensen. Ese gol, el vigesimoséptimo de su carrera, le colocaba como el tercer máximo anotador de la historia de la Selección al superar a Emilio Butragueño que se quedó con 26. El ariete, entonces del Valencia, solo era superado por Fernando Hierro, con 29, y por Raúl González.

SeFutbol le entrevistó recientemente para saber qué ha sido de él y a qué se dedica ahora: