El Mundial tiene para Brasil muchas virtualidades. Por ejemplo, impulsar el desarrollo de las infraestructuras, tan necesarias para la modernización de esta nación.
Según el Ministro del Deporte, Aldo Rebelo, la mayoría de las obras ya estaban previstas en el plan de desarrollo del gobierno, el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC): “Eso significa que son estratégicas, importantes y que serían realizadas independientemente del país recibir, o no, la Copa Mundial. Son obras urbanas, relacionadas con la movilidad, puertos, aeropuertos, con el objetivo de ampliar y modernizar la infraestructura en regiones metropolitanas del país, para beneficio de la población. También son inversiones para el desarrollo de los servicios del turismo y del comercio”.
Se trata pues de obras que quedarán en el país y se aprovecharán en el futuro inmediato brindado más oportunidades a los propios brasileños de salir de la pobreza.
Para Rebelo, “solamente en este año 2013, el presupuesto de las áreas de Salud y Educación es de R$ 177.000 millones. El presupuesto del Ministerio de Deportes es de aproximadamente 1% de dicho total, lo que incluye recursos destinados al rubro de la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014 y Olimpíadas. Por lo tanto, no existe desvío de recursos de otras áreas para la construcción de estadios”.
28.100 millones de reales es el dinero que se va a invertir en obras de movilidad urbana, puertos, aeropuertos, estadios, infraestructura turística y servicios.
Tal y como señala el Servicio de Comunicación de la Presidencia, las inversiones por áreas serán las siguientes:
Movilidad urbana – R$ 8.900 millones
Aeropuertos – R$ 8.400 millones
Estadios – R$ 7.600 millones
Estructuras, equipamientos y capacitación en seguridad– R$ 1.900 millones
Puertos – R$ 700 millones
Telecomunicaciones – R$ 400 millones
Turismo – R$ 200 millones
La Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014 ya trae beneficios tangibles a Brasil como es la creación de 24.500 empleos directos solo con la construcción y remodelación de los seis estadios correspondientes a la Copa FIFA Confederaciones Brasil 2013.
Los grandes beneficiarios de todas estas inversiones son además las micro y medianas empresas brasileñas, las que más empleo generan.