Para disputar esa fase de clasificación de la próxima Eurocopa Sub-21 y la fase final, en caso de obtener la clasificación, el jugador tiene que cumplir una condición, la de no haber nacido antes del 1 de enero de 1992.
De los futbolistas que han estado en Israel, los que han nacido después del 1 de enero de 1992 son Álvaro Morata, Marc Muniesa, Alberto Moreno, Daniel Carvajal, Iker Muniain, Isco, Sarabia y Koke.
Muniain aspira a un hecho inédito: convertirse en el primer jugador de la Historia en ganar tres veces el Campeonato de Europa Sub-21 tras integrar el equipo que se llevó la de 2011 y 2013.
El resto de campeones en Israel, 15, tienen ya 22 o 23 años. De Gea, con 23 años, no estará pero deja un récord, el de haber igualado a su entrenador Santi Denia con 27 partidos jugados con la Sub-21.
No es algo inusual que un jugador de 22 o 23 años dispute una fase final de una Eurocopa Sub-21.
La verdad es que la explicación a este hecho tiene una lógica.
Se debe a que cuando empieza la fase de clasificación para una Eurocopa Sub-21, todos los jugadores menores de 21 años pueden jugar esos partidos clasificatorios.
Pero claro está, como esa fase termina 2 años después, esos futbolistas van haciéndose mayores y se pueden plantar dos años después con 23. Es decir, es al principio del ciclo competitivo cuando el jugador debe tener la edad apropiada de 21 años y no al final.
Lo cierto es que sería muy triste desde un punto de vista humano que un jugador que ha contribuido a que su selección se clasifique no pudiera disputar la fase final. Además, distorsionaría la dinámica interna de un conjunto formado para disputar una fase final.