Pablo García, el alma de la fiesta
La tarde Ibiza fue redonda, una goleada espectacular ante Rumanía (7-1)para poner el broche a esta fase de clasificación para el Europeo. España estará en la fase final de Albania y Serbia y está más que justificada la celebración que se vivió en el césped de Can Misses, correspondido el cariño de la afición balear con un partido para enmarcar. Entre las risas y los abrazos, un futbolista se apresuraba en coger el balón del partido porque le correspondía llevárselo a casa, un recuerdo muy especial después de un gran triplete. Por si quedaba alguna duda, ese jugador era Pablo García, el alma de la fiesta.
El andaluz lleva unos números soberbios vistiendo la camiseta de la Selección. Él mismo relata que algo le da el ponerse el uniforme rojo, una motivación especial que dispara su instinto como aquella cita con la sub-19 en la que hizo cuatro tantos. Tiene la portería entre ceja y ceja y ante Rumanía marcó goles de todos los colores. Los dos primeros, ojo, con la derecha.
“Es verdad que con la Selección, en todas las categorías, tengo mucha suerte de cara a gol. Esperemos que en el futuro siga siendo así”, relata Pablo García. “Me llevo una pelotita muy especial, ya me la han firmado todos y estoy muy orgulloso. Y también por el trabajo de todo el equipo”.
Destaca el atacante que lo importante es el equipo y se ilusiona cuando habla del Europeo del año que viene. El primer objetivo ya se ha conseguido y ahora queda pensar en algo grande, pero sin perder jamás la perspectiva. Lo mejor es que hay mimbres y muchas ganas de seguir creciendo y trabajando, solo así se consiguen las grandes victorias.
El equipo, después del tropiezo en Finlandia, supo reaccionar y lo hizo con dos goleadas muy abultadas, veinte tantos en 180 minutos para fortalecer la idea del grupo de David Gordo. “Todos tenemos la mente puesta en ese Europeo, vamos a dar la talla y dejaremos a España donde se merece”, afirma Pablo García, rey en la fiesta de Ibiza.