De un lado la temida escuadra oranje se apoya en una inusitada capacidad ofensiva con la que ha perforado las porterías rivales ocho veces en dos partidos con su centrocampista Leroy Fer en estado de gracia, autor de dos tantos en tiempo de prolongación frente a Alemania y Rusia.
Enfrente la Selección española Sub-21, único equipo imbatido del torneo, con pleno de calidad en el mediocampo, velocidad por las bandas y un Álvaro Morata quien partiendo desde el banquillo ha marcado en los dos encuentros disputados.
Y rodeándolo todo un intenso calor y una enorme sensación de humedad en el ambiente con un premio apetecible para el ganador y en el caso de los holandeses también con el empate: evitar a la temible Italia en semifinales y pelear contra Noruega por un puesto en la gran final del 18 de junio en Jerusalén. Como dice Julen Lopetegui todo está preparado en Petah Tikva para "un partido precioso".