Portugal y España reavivan el clásico ibérico en Dallas
La Copa del Mundo entra en su fase decisiva y lo hace con uno de los grandes clásicos del fútbol europeo. Portugal y España se enfrentan este lunes, 6 de julio, en los octavos de final con un billete para cuartos en juego y la sensación de que el margen de error ya es inexistente. Dos selecciones vecinas, dos estilos con muchos puntos en común y una rivalidad que ha dejado algunos de los capítulos más memorables del fútbol internacional reciente.
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Será el choque número 42 entre ambos combinados y el tercero en una fase final mundialista. El precedente más feliz para España llegó en Sudáfrica 2010, cuando un gol de David Villa decidió, precisamente, los octavos de final (1-0). A pesar de que la última batalla, la final de la Nations League de 2025 que terminó en penaltis 2-2 y 5-3, cayó del lado de los lusos, España tiene el marcador a su favor: 18 victorias, 16 empates y 7 derrotas.
Portugal se convertirá en el rival al que más veces se ha enfrentado España
Tras una fase de grupos en la que España terminó primera del grupo H sin haber encajado ningún gol y después de imponerse por 3-0 a Austria en la primera eliminatoria, los de Luis de la Fuente llegan con paso firme a los octavos de final del Mundial. "Mañana se juega una final. Debemos seguir mejorando, siempre hay margen, pero el partido contra Portugal nos va a exigir ser mejores que hasta ahora", afirmo el técnico español en la conferencia previa al choque.
El conjunto luso, por su parte, acabó segundo del grupo K después.de empatar frente a República Democrática del Congo (1-1) y Colombia (0-0) y golear a Uzbekistán (5-0). En dieciseisavos de final tuvo que remontar ante Croacia para imponerse por 2-1 en los últimos minutos del encuentro.
Portugal y España se citarán en el Estadio de Dallas (Texas, Estados Unidos) a las 14:00 (hora local), el tercer escenario con mayor aforo de esta Copa del Mundo, que promete presentar un lleno absoluto para la ocasión.
Un clásico ibérico con historia, cuentas pendientes y un premio de enorme valor: seguir soñando con el Mundial.