PREVIA | Orgullo tribal frente al linaje herido de los germanos
Como impregnado del espíritu beduino, Luis Enrique ha confesado la víspera de enfrentarse a Alemania que "me encuentro mejor cuando hay que levantar la moral a un equipo para que así salga tu raza y tu esencia", algo bastante similar a aquello que suelen responder las madres de las tribus nómadas del desierto cuando se les pregunta acerca de de a cuál de sus hijos prefieren y responden que al enfermo hasta que cure, al pequeño hasta que crezca y al viajero hasta que vuelva.
Este domingo España encara su partido mundialista ante la tetracampeona Alemania (20:00 hora peninsular española con televisión en abierto a través de La 1 y seguimiento minuto a minuto por este medio oficial) en la ciudad catarí de Yor, fundada por siete familias de beduinos a la que hoy se une la octava en forma de 26 jugadores y un cuerpo técnico de cuya cohesión está dependiendo la fortaleza mostrada en lo que llevamos de Mundial.
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Gracias al mimo empleado por el seleccionador a la hora de construir un grupo humano en torno a sus ideas futbolísticas, España llega al partido con el aplauso general de la afición tras el brillante debut contra Costa Rica y segura de una propuesta de juego que ahora se somete al test de estrés de ponerse a prueba ante una potencia acorralada.
Alemania, con cuatro estrellas mundialistas sobre su escudo, cayó en la fase de grupos cuatro años atrás y se vio sorprendida ante Japón en el estreno catarí, con lo que está a una derrota de volver a decir adiós a las primeras de cambio.
Salvo en amistosos, España no cae contra los germanos desde la Eurocopa de 1988, en los tiempos de la antigua RFA, y viene de encadenar tres triunfos emblemáticos ante Die Mannschaft.
Más allá de partidos amistosos, España no pierde frente a Alemania desde la Eurocopa de 1988
En el primero de ellos -la final de la Euro 2008- el hoy seleccionador teutón, Hansi Flick, ejercía como ayudante de Joachim Löw y el último de ellos -set en blanco en noviembre de 2020 en la Nations League sobre el verde sevillano- precipitó su llegada al cargo semanas después sustituyendo al propio Löw.
Todo ello ahonda en la importancia que para los teutones, la selección que más se parece a España según Luis Enrique, representa un partido como el de este domingo en el que los internacionales españoles deberán jugar a la vez contra un gigante herido y frente a las expectativas generadas que la puesta en escena del miércoles han levantado.
Ajenos al ruido, los 26 convocados se encuentran a plena disposición del seleccionador, disfrutando hasta el último minuto de cada entrenamiento y unidos en su determinación de hacer historia sin saltarse ninguno de los pasos.
En el peregrinaje de seis partidos hasta la final toca plantarse en la jaima del estadio Al-Bayt ("la casa" en árabe) y demostrar que la tribu española practica el nomadismo en todo, excepto en mudar sus principios futbolísticos. La fidelidad a ellos conlleva el premio de acabar la presente semana con el billete a octavos sellado, Insha´Allah.