Henrique Guedes da Silva, Catanha, fue internacional con la Selección española en tres ocasiones en el año 2000, convocado por José Antonio Camacho. Jugó ante Israel, Austria y Holanda. Sobre todo en el partido de su debut derrochó ganas y entrega aunque no le acompañó la suerte ante la meta contraria.
"Recuerdo con cariño mi convocatoria por España. Lo celebramos de forma muy bonita yo, mi mujer, mi familia... fue un día muy especial, una jornada que jamás olvidaré. Creo que Diego ha podido vivir estos días algo parecido. Para un futbolista, jugar con la selección, es uno de los momentos más importantes de su carrera profesional", recordaba en una entrevista con el diario Marca.
Catanha, nacido en Brasil (en concreto en Recife, capital del estado de Pernambuco) y nacionalizado español, jugó con la Selección en un caso que guarda algunos paralelismo con el actual de Diego Costa. El exjugador del Celta y Málaga sostiene que "al final, lo más importante es que está vistiendo la camiseta de un combinado nacional y hay que honrarla. Es cierto que él, como yo, nació en Brasil, pero eso no impide que ames y sientas la camiseta".
Catanha continuó así con la historia de brasileños que han jugador en la Selección, nómina en la que se encuentran también Donato a comienzos de los 90, Senna en la pasada década y actualmente Diego Costa.
Sus brillantes inicios futbolísticos en Brasil le llevaron en 1995 a la Liga Portuguesa donde jugó en Os Belenenses. De allí pasó a jugar en la Segunda División española, en la UD. Salamanca. Luego pasó por el Leganés, por el Malaga y el Celta. En Vigo vivió sus mejores años ya que contribuyó a que el equipo jugara la liga de Campeones.
Era un goleador nato que popularizó una forma especial de celebrar los goles, imitando el vuelo de una gaviota: "Surgió en el partido entre las Palmas y el Málaga. El equipo estaba dando un paseo por la playa y miramos las gaviotas como volaban y fue ahí donde surgió la idea", confesaba a un medio de comunicación malagueño.
Su carrera fuera de España le llevó al Krylia Samara ruso, Os Belenenses y de regreso a su país por el Atlético Mineiro. Acabó su carrera en el Linares y el Estepona, equipo al que ayudó a surbir de Tercera a Segunda B.
En la actualidad es ojeador de futbolistas en su país de nacimiento y sigue sin olvidar sus orígenes modestos (vivió en un barrio pobre) lo que le llevó a tener siempre una vida marcada por la lucha y el esfuerzo.
En la pasada Copa Confederaciones, no dudó en visitar a la Selección española en su hotel y enfundarse, otra vez, la camiseta del equipo.
La @SeFutbol ha tenido hoy una visita muy especial en su hotel de Brasil: ¡Catanha! #VamosSefutbol pic.twitter.com/tmL8jd8ydA
— Selección Española (@SeFutbol) junio 16, 2013