RINCÓN DEL MUSEO: El balón de la primera final de un Mundial
El balón fue aportado por el equipo uruguayo en el segundo tiempo de dicho partido final que enfrentaba a las selecciones nacionales de Uruguay y Argentina. La primera mitad finalizó con ventaja del equipo argentino por 2 goles a 1, pero fue precisamente, tras el descanso cuando se utilizó este balón al reanudar el partido en la segunda parte sobrevino la gran reacción uruguaya marcando con esta misma pelota. Tres goles que le dieron la victoria. El resultado final fue Uruguay 4 - 2 Argentina. De esta manera la selección nacional de Uruaguay el día 30 de julio de 1930 en el estadio del centenario de Montevideo, se proclamaba vencedora del primer campeonato del mundo, adjudicándose la copa Jules Rimet, el más importante trofeo del fútbol mundial que organizaba la FIFA.
Este célebre balón se mantuvo durante más de 30 años en el despacho oficial de Don Raúl Jude, presidente de la asociación uruguaya de fútbol y de la organización del campeonato del mundo desde entonces permaneció guardado en el domicilio particular de la familia Jude hasta el año 2006.
En el mes de julio de 2006, coincidiendo con el Mundial de Alemania, fue adquirido por Pablo Ornaque en su subasta internacional. La impactante noticia tuvo resonancia mundial.
Ornaque cedió esta reliquia al Museo de la Selección coincidiendo con el acto de inauguración del mismo.