Es difícil destacar un solo rincón del Museo de la Selección. Los trofeos conseguidos, los jugadores que nos han representado, también las derrotas sufridas... Cada uno tendrá seguro su lugar favorito de las exposiciones existentes, aquel que le recuerde un momento especial o le haga revivir sensaciones pasadas. Sin embargo, todas y cada una de las experiencias que han vivido tanto el equipo nacional como sus aficionados tienen un mismo origen.
España jugó su primer partido internacional en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920, cuando, tras dos intentos fallidos de participar en Londres 1908 y Estocolmo 1912, la Selección llegaba por fin a un torneo internacional. Esta camiseta cuenta esa historia. La de un equipo en construcción, formado apenas unas semanas antes del inicio de una competición en la que pese a todo, logró quedar segundo, llevarse consigo la medalla de plata y recibir el apelativo de la Furia Roja.
El rojo de su camiseta, que ha acompañado a la Selección desde su nacimiento, era la seña de identidad de aquel uniforme. Como recuerda Fernando Arrechea, miembro del Centro de Investigaciones de Historia y Estadística del Fútbol Español: "La primera equipación española estaba compuesta por una camiseta roja, variando el pantalón entre blanco y azul... y medias negras con vuelta amarilla".
Sin embargo, lo más llamativo era el gran león rampante amarillo que los jugadores lucían en la parte izquierda del pecho, el cual conformaba, junto con el rojo de la camiseta, los colores de la bandera de España. La decisión de incluir este animal en lugar de una franja o unas líneas no fue trivial. Amberes era una antigua provincia del Ducado de Brabante, cuyo escudo era un león amarillo sobre un fondo negro. El Ducado había sido posesión de España hasta el siglo XVII y desde el COE se quiso hacer un guiño histórico a la ciudad belga y también al Rey Alfonso XIII, cuyo escudo personal incluía el mismo león rampante, además de otros dos por el reino de León y uno más por el de Flandes.
Como explica Arrachea, la Selección se tomó una pequeña licencia en la camiseta, que era roja en lugar del negro del escudo del Ducado, cuyos colores estaban presentes sin embargo en las medias del uniforme.
Puedes conocer, esta y muchas más historias en el Museo de la Selección española, situado en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.