Alcanzará el próximo 25 de julio, en pleno Campeonato de Europa Sub-19 la mayoría de edad, pero el pontevedrés Rubén Blanco atesora dentro y fuera del campo una madurez que va más allá de los diecisiete años que a día de hoy lleva escrito en su carnet. Para el de Mos todo lo que le sucede "debes llevarlo con normalidad, sabiendo que el fútbol es un trabajo, aunque siendo consciente de su repercusión e intentando ser como eras antes y nada más."
Después se der protagonista en su club, el Celta de Vigo, durante las últimas jornadas de la pasada temporada, Rubén Blanco quiere ahora firmar un gran Europeo con la Selección que afronta "con muchísima ilusión, después de un año que salió muy bien. Estamos ansiosos porque empiece y llegar a ser campeones de Europa.” En este sentido cree que la Ronda Élite de Polonia que los internacionales disputaron el pasado mes de junio "nos ayudará para este torneo porque nos tocaron equipos muy exigentes y alcanzar la fase final resultó complicado."
El internacional gallego cuenta con el Capitán de la Selección absoluta como gran referencia para su juego porque "cualquier portero español tiene a Casillas como ídolo. Es un referente para el que todo el que juegue en ese puesto. España tiene una gran tradición en cuestión de guardametas por lo que hay que afrontar las cosas con normalidad, sin ninguna presión extra y hacerlo lo mejor que sabemos".
El estilo de juego que la Selección defiende requiere que los porteros participen más durante los partidos, algo que Rubén tiene asumido, ya que "el fútbol va avanzando y el guardameta debe ser un jugador de campo más, manejar el juego de pies y actuar casi como un libre. Ahora estamos mucho más exigidos."
Con esas premisas afrontan los Sub-19 el estreno frente a Portugal, una selección "que ya hemos estudiado con el míster. Son también parecidos a su combinado absoluto. Hemos estado viendo vídeos y analizando a sus jugadores. Pienso que nosotros debemos ser fieles a nuestro estilo y creo que de esa manera todo saldrá bien", explica.