¿Sabes qué gesto hizo Pedro Zaballa que da nombre al trofeo a la deportividad de la RFEF?
Hoy hace 76 años que nació Pedro Zaballa Barquín (Castro Urdiales, Cantabria; 29 de julio de 1938 - Oviedo, Asturias, 4 de junio de 1997) quien da su nombre a un trofeo a la deportividad. Muchos, por desgracia, no recuerdan la grandeza del gesto que protagonizó en el estadio Santiago Bernabéu cuando jugaba en el Sabadell.
Por aquella jugada recibió el galardón "Fair Play" en 1969, y después la Federación Española de Fútbol instituyó desde 1998, al año siguiente de su fallecimiento, el galardón que lleva su nombre a "aquella persona, club, e inclusive a una afición en general, que se distinga por su correcto comportamiento".
¿Pero qué es lo que hizo Zaballa?
Corría un 2 de noviembre de 1969 y el partido entre Real Madrid y Sabadell iba con empate a cero.
La jugada transcurrió así: le llegó el balón a sus pies, cuando la portería estaba vacía porque el portero madridista, Avelino Zapico Junquera, había caído lesionado al chocar con su compañero Espildora y con un rival.
"La jugada...se originó en un saque de falta contra mi portería; la botaron por encima de la barrera y según vi venir el cuero me lancé a despejar de puños, lo que conseguí pero a costa de sufrir un fuerte choque con mi compañero Espíldora y con Palau, que había entrado al remate y que me alcanzó con su rodilla en el pómulo derecho", recuerda Junquera en el diario La Nueva España.
Zaballa podía marcar sin impedimento pero prefirió echar el balón fuera y solicitó asistencia para los lesionados. El gesto mereció en ese momento la ovación de los 80.000 espectadores del Bernabéu.
Irónicamente, el Sabadell perdió aquel partido 1-0 con un gol que marcó Pirri en el minuto 89.
Pedro Zaballa: "El fútbol es un deporte, no la guerra".
¿Cómo explicó Zaballa su gesto?
"Pensé en que dos compañeros de profesión necesitaban asistencia sanitaria; y en que eso estaba antes que marcar. El fútbol es un deporte, no la guerra", comentó tras el encuentro.
Gestos como el de Zaballa no desaparecen con quien los protagonizó y 44 años más tarde Aitor Pablo González (13 de julio de 1989), jugador del equipo de Regional Preferente del C.D. Buñuel, fue galardonado con el premio a la deportividad por protagonizar un gesto similar al de Zaballa en un partido contra el Falcesino.
En este partido, con 0-0 en el marcador, el jugador encaraba la portería en solitario pero lanzó el balón fuera para que atendiesen a dos jugador del equipo contrario (Haritzer Ciriza y Cristian García) que quedaron tendidos en el césped tras un choque.
Así lo contó la prensa local, el diario Navarrafutbolclic: "Los aficionados del Jesús Remón Guripa de Buñuel tuvieron la suerte de presenciar el sábado un enorme gesto de deportividad del jugador local Aitor Pablo González en el partido de Preferente que enfrentaba a su equipo al Falcesino. El delantero falló voluntariamente un gol con 0-0 en el marcador para que fuera atendido un rival lesionado. Aitor Pablo González dejó helados a todos los asistentes al Buñuel-Falcesino, incluido el trío arbitral. En un enfrentamiento de dos equipos que están luchando por evitar el descenso, mediada la primera mitad y con 0-0 en el marcador, le enviaron un balón largo bombeado al que corría junto al defensor falcesino Haritzer Ciriza. El guardameta visitante, Cristian García, salió a intentar atrapar el balón, lo consiguió y arrolló en su salida a su compañero, chocando los tres jugadores implicados en la jugada. Al caer, al portero se le escapó el balón y Haritzer, el defensor, quedó en el suelo quejándose por el golpe, lo mismo que el guardameta. El esférico le quedó a Aitor Pablo González a placer para anotar el 1-0, pero, al ver a ambos rivales en el suelo quejándose, decidió no marcar y enviar el balón fuera, a saque de puerta. Todos los asistentes quedaron sorprendidos y descolocados con la acción. De hecho, tras atender a los lesionados, cuando se iba a reanudar el juego, a punto estuvo de hacerse con un saque de esquina en lugar del correspondiente saque de puerta".
Los jugadores del Real Betis Balompié, por su actuación solidaria y generosa en El Sadar al derrumbarse una parte de las vallas del graderío sur, fueron también correspondidos con el premio este año.
Casi medio siglo después, acciones como esta, muestran que el espíritu de Zaballa sigue vivo en futbolistas como Aitor.