De campeona olímpica a aspirantes a campeonas del mundo: Sandra Sánchez y sus consejos a la sub-20
Entrenar es fundamental. Pero no sólo a nivel físico. Los entrenamientos a nivel mental y psicológicos son enriquecedores y motivadores. Y eso es lo que han trabajado en la concentración de la selección sub-20 con una visita muy especial.
Porque no sólo se entrena con un balón. También hay que practicar la confianza, la capacidad para reponerse, levantarse, gestionar la presión... Todos estos aspectos también son clave en la preparación de un deportista y ante una gran cita como la que puede ser una Copa Mundial. Lo sabe muy bien la karateca manchega Sandra Sánchez, invitada de excepción en Las Rozas.
"El kárate fue mi refugio en un momento muy complicado. Me salvó la vida. En el tatami me sentía bien. Viví unos años de montaña rusa de emociones. Tenía el superpoder de ser invisible. Conseguía triunfos y nadie lo veía. ¿Por qué seguías intentándolo, me decían? Porque era feliz haciendo lo que hacía
Antes de emprender el viaje a Polonia, la campeona olímpica ha querido lanzar un mensaje muy potente, desde la experiencia y la emoción de haberlo vivirlo de primera mano, a las jóvenes futbolistas. Ha compartido con ellas sus vivencias, las que han marcado su trayectoria a nivel deportivo y personal hasta convertirla en la persona y en la figura referente que es hoy a nivel internacional. Una conversación de ida y vuelta, con unas jugadoras atentas, cómplices e implicadas, sobre esfuerzo, disciplina, confianza, presión y sobre todo una idea fundamental: disfrutar del camino.
"Sabía que podía hacer algo más con mis cualidades físicas. Cuando no puedes cambiar los factores externos, lo que dice el árbitro o el seleccionador, toca cambiar lo que sí esté en tu mano. Hay veces que haces todo bien y no llega el resultado. Ese trabajo necesita un tiempo. Hay que creer en el proceso. Ese proceso me hacía feliz independientemente de que llegara el resultado. Y el resultado llegó"
Sandra sabe muy bien que no es fácil llegar a la cima y que, ni mucho menos se logra sin luchar ni de forma rápida. Hasta los 32 años no formó parte del equipo nacional y desde entonces, ha edificado una sólida y espléndida carrera con títulos de campeona del Mundo, de Europa y Olímpica. Una triada de éxitos que, sin embargo, la de Talavera de la Reina, no coloca nunca en primer lugar en importancia.
"Cuando gané no tenía la presión de que luchaba por una medalla de oro. Me había preparado tanto para eso momento... sentía que había nacido para hacer kárate, que la gente se emocionara al verme practicarlo. Ese era el oro para mi. Lo más importante fue darme la vuelta y ver que estaban mi madre y mi padre, mi madre habiendo superado su enfermedad. Cuando me preguntan, ¿qué medalla es más importante, la del Mundial, la de los Juegos Olímpicios...? Yo siempre digo, la de poder transmitirle a mi madre que se quitase el peso de encima ya que se sentía culpable de que por su enfermedad podría no haber llegado este momento"
Los éxitos son el resultado final de la confianza en el trabajo incluso cuando los resultados no llegan, de aceptar que los errores están ahí y forman parte de ese camino, de aprender a gestionar la presión, las esperanzas y de entender que unas veces se gana, pero que la mayoría se pierde y se aprende.
"Con un paso de distancia, nada de eso te define. No soy Sandra la campeona olímpica o la campeona del mundo, soy Sandra. Cuando sales de la burbuja del deporte al mundo real tienes que demostrar quién eres tú más allá de esa medalla. Sois mucho más que un resultado"
Estos han sido algunos de los mensajes principales lanzados por Sánchez a las jugadoras y al staff que están a punto de comenzar un gran desafío. Ha hecho hincapié en el poder de la mente y en la importancia de trabajarla para ganar en confianza y seguridad y evitar que les pueda esa presión, tanto a nivel interno como del exterior. Liberarse de ella, comentaba, ayuda a disfrutar de ese camino.
"La vida es como una silla con cuatro patas, puede fallar una pero si el resto es fuerte te sostiene. No tengáis todo el peso sobre una única pata. Tuve que trabajar mucho mi seguridad. Soy plenamente consciente que he dado el 100% y eso me da la seguridad. Si mi mejor versión vale una plata o un bronce, pues ya está, es lo que vale, pero hay que darlo todo cuando entrenas para que salga todo lo que eres cuando compites. Yo cambiaba la presión por motivación"
Los aplausos, y una pequeña exhibición de la karateca, han puesto un cierre de lujo a unas palabras que valen oro antes de la gran cita mundialista a la que se enfrenta el equipo.