Estrenarse con la camiseta española sustituyendo a Andrés Iniesta es algo que imprime carácter y a buen seguro que así lo hizo para Santiago Cazorla González quien de esa manera consumó su debut a las órdenes de Luis Aragonés el 31 de mayo de 2008 durante un amistoso en el Nuevo Colombino de Huelva ante Perú y en el que el asturiano participó durante la última media hora.
Nacido en Lugo de Llanera un 13 de diciembre de 1984, Cazorlita, como es cariñosamente conocido por sus compañeros de la Selección es un inmejorable representante, gracias a su habilidad, su primoroso toque de balón, regate, verticalidad, cambio de ritmo y capacidad para asociarse con el resto del equipo, del nuevo estilo con el que España ha logrado encadenar un triplete inédito hasta la fecha.
En el legendario estadio de El Prater marcó el segundo penalti de la crucial tanda frente a Italia en los cuartos de final de la Eurocopa 2008 y estaba sobre el campo cuando la Selección derrotó a Alemania en la finalísima, antes de acudir a la Copa Confederaciones de 2009 en Sudáfrica ya a las órdenes de Vicente del Bosque con quien marcó su primer tanto como internacional, en un amistoso disputado en Villarreal.
Sin embargo, lastrado por las lesiones con una rotura de peroné incluida no pudo asistir al Mundial de 2010, ante el que se declaró como "el primer hincha de la Selección" y su apoyo en la distancia le valió el histórico título para España, con la que regresó en el amistoso ante México justo después del triunfo en Johannesburgo.
Siguió contando para el Seleccionador hasta alcanzar los sesenta partidos vestido de rojo, el último con tanto incluido (lleva once como internacional) frente a Guinea Ecuatorial en Malabo y logró hacerse con su segunda Eurocopa el año pasado en Kiev. Ahora Cazorla encara con ilusión 2014 en el que podría convertirse en mundialista por primera vez en plena madurez futbolística a sus esplendorosos 29. ¡Felicidades, Santi!