A estas alturas del año a partir de las cuatro de la tarde ya anochece en la zona de Bosnia donde la Selección española Sub-21 tiene su lugar de concentración, por lo que los internacionales no han tenido demasiado tiempo de disfrutar aún del sol balcánico. Apenas unas horas después de aterrizar en Sarajevo, la expedición ha regresado a la capital desde Zenica para efectuar su primer entrenamiento en este país.
Los veintiún jugadores llamados se han ejercitado en el estadio propiedad del club local del Zeljeznicar a las órdenes del preparador físico Juan Carlos Gómez Perlado y con el preparador de porteros Miguel Ángel España y Albert Celades acompañando al Seleccionador Julen Lopetegui quien ha incidido en el ritmo, intensidad y precisión de los suyos.
El técnico vasco ha dispuesto a los futbolistas a lo largo de todo el terreno de juego para trabajar las transiciones rápidas de lado a lado para que con sólo uno o dos toques los rematadores hayan puesto a prueba a Fernando Pacheco, Dani Sotres y Kepa Arrizabalaga, los tres guardametas convocados en esta ocasión y que se han turnado durante el partidillo con el que ha finalizado la sesión.
En la tarde del miércoles, víspera del encuentro ante los bosnios en Zenica los internacionales tomarán contacto con el escenario del partido, el estadio Bilino Polje, donde los balcánicos quienes ya dieron muestra de su calidad durante el partido de ida disputado en Murcia, multiplicarán su peligro para unos Sub-21 que deberán emplearse a fondo si quieren mantener el pleno de triunfos cosechado hasta la fecha camino del Europeo.