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Se cumplen tres años de nuestra triple corona europea

El 1 de julio del año 2012 la Selección española ponía la guinda a seis años históricos para el fútbol nacional y mundial. España derrotó a Italia por 4 goles a 0 en el Olímpico de Kiev en un partido que quedará en la memoria de todos los aficionados
Mié, 01/07/2015 - 11:01
14, 41, 84, 88. Estos números no son coordenadas, datos estadísticos o porcentajes. Son los minutos en los que millones de aficionados españoles saltaban, gritaban y se abrazaban con los goles de David Silva, Jordi Alba, Fernando Torres y Juan Mata ante Italia en la final de Kiev.

El primer día de julio de 2012 quedará en la historia del fútbol nacional por ser la rúbrica perfecta a un campeonato impecable. España llegó a la Europa de Ucrania después de una fase de clasificación intachable. El conjunto dirigido por Vicente del Bosque lideró el Grupo I de clasificación desde el principio hasta el final, contando sus ocho partidos disputados por victorias con un tanteo de 26 goles a favor y tan solo 20 en contra.

El combinado español arrancó la cita ucraniana ante el equipo con el que se jugaría el título 20 días después, Italia. Un gol de Cesc Fábregas en el minuto 64 sirvió para neutralizar la ventaja conseguida por el "azzurri" Di Natale y conseguir el primer punto en el camino hacia el triplete continental en un partido que Fernando Torres, protagonista de la Eurocopa de 2008 con su gol en la final ante Alemania, calificó como "justo".



Tras vencer con autoridad a la República de Irlanda por cuatro tantos a cero y lograr un triunfo más ajustado ante Croacia (0-1), España se las vio ante la siempre peligrosa Francia en los cuartos de final. El factor que inclinó el duelo a favor de España tiene un apellido ilustre en el fútbol nacional. Gracias a sus dos goles ante los galos, Xabi Alonso se convirtió en el gran protagonista en un partido especial para él, su número 100 con la Selección. El donostiarra se mostraba "satisfecho por haber alcanzado esta cifra y también por los goles, pero lo importante es alcanzar las semifinales".

Nuestros otros vecinos, los del oeste peninsular, serían nuestros rivales en la antesala de la gran final. La Portugal de Cristiano Ronaldo fue el rival más duro que España se encontraría en el campeonato, consiguiendo la clasificación a la finalísima en una tanda de penaltis que toda España recordará por el lanzamiento a lo "panenka" de Sergio Ramos, la parada salvadora del capitán Iker Casillas y el acierto de un "visionario" Cesc Fábregas: "Tenía el presentimiento de que iba a haber penaltis. Toni me dijo que tirase el segundo pero yo quería el quinto y ha sido increíble".

Los hombres dirigidos por Vicente del Bosque se volvieron a encontrar con Italia en la final de Kiev. En uno de los partidos más completos y espectaculares que la Selección española ha jugado en su historia, los goles de David Silva, Jordi Alba, Fernando Torres y Juan Mata certificaron la superioridad española en todo el Campeonato de Europa, dando a España su segunda Eurocopa en cuatro años y la tercera en su historia.

Un equipo de leyenda que rubricó con letras de oro el ciclo de triunfos más espectacular del fútbol nacional.