En ese sentido el canciller brasileño, Luiz Alberto Figueiredo, ha señalado que la seguridad en el Mundial de Fútbol está "absolutamente garantizada" y ha recordado que Brasil es un país acostumbrado a gestionar grandes eventos.
"Tenemos una gran experiencia en recibir eventos de gran porte" y se refirió a "la gran tranquilidad y gran seguridad" con la que se han organizado otras celebraciones como el Carnaval o cómo cada año millones de personas van a las playas sin que ocurra nada.
"En el Mundial, sin duda alguna, vamos a tener la misma tranquilidad, el mismo nivel de seguridad, con que los habitantes son siempre recibidos", señaló el ministro.
Además, en estos meses ya están teniendo lugar simulacros de operaciones de rescate. Por ejemplo, la que se desarrolló en el estadio Mané Garrincha de Brasilia, una de las 12 sedes del Mundial Brasil 2014, en maniobras en colaboración con fuerzas especiales de Alemania. El entrenamiento forma parte de un intercambio de experiencias entre las policías brasileñas y alemanas.
"Alemania es pionero en operaciones especiales (...) el país organizó la Copa en 2006 y desarrolló acciones específicas en sus estadios", indicó el teniente del Batallón de Operaciones Especiales (BOPE), Rogerio Nogueira, que comandó la demostración.
"Brasil no es un blanco terrorista pero la seguridad durante la Copa del Mundo está preparada para lo peor", indicó el ministro de Defensa, Celso Amorim.
Unos 170.000 policías y militares serán desplegados en las 12 ciudades sedes a fin de garantizar la seguridad del torneo.