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Seis árabe-israelíes en la convocatoria de los anfitriones

La Eurocopa Sub-21 quiere ser un torneo que fomente la integración y convivencia pacífica

No fue hasta 1975, 27 años después de la fundación del estado de Israel, cuando un futbolista de origen árabe se enfundó por primera vez la camiseta de su selección nacional en categoría absoluta. Se trató de Rifaat Turk, un centrocampista que por aquella época militaba en el Hapoel de Tel Aviv.
Al año siguiente, Turk llegó a formar parte del combinado olímpico israelí que participó en los Juegos de Montreal, rompiendo de algún modo el tabú acerca de los jugadores árabes y su inclusión en el combinado de Israel. 

Posteriormente otros deportistas árabe-israelíes como Ali Otman, Zahi Ármeli o Wallid Badir, que actuó 74 veces con su selección, se fueron incorporando al conjunto israelí hasta llegar a la Eurocopa Sub-21 que arranca el próximo 5 de junio en este país de Oriente próximo con intención de avanzar en el mensaje integrador y la convivencia pacífica que habitualmente propugnan estas grandes competiciones.

En el plantel que dirige Guy Luzon seis jugadores de origen árabe forman parte de la convocatoria que intentará firmar un buen papel para los anfitriones, la primera vez que Israel organiza el torneo: Taleb Tawatcha del Macabi Haifa, Munas Dabur que juega en el Macabi de Tel Aviv, Ahmad Abed del Kiriat Shmoná, Muhammad Kalibat del Bnei Sajnín, Marwán Kabha del Macabi Petah Tikva y Awad Azam del Ají Nazareth.

El proceso de integración de los futbolistas árabe-israelíes en su selección se encuentra en proceso de crecimiento. La presencia de media docena de ellos en la lista para la Eurocopa Sub-21 supone todo un récord que pronto quedará relegado ya que hasta siete jugadores de orígen árabe y religión musulmana lo  hacen habitualmente con el combinado israelí Sub-19. 

La Selección española podría medirse a Israel en unas hipotéticas semifinales del torneo o en el partido del que saldrá el campeón del torneo el próximo 18 de junio en Jerusalén, aunque haya partido o no finalmente contra los israelíes, el fútbol vuelve a evidenciar su importante papel en pos de la integración y como vehículo de entendimiento entre los distintos pueblos, naciones y culturas de la Tierra.