La Selección española ha ganado todas las finales que ha disputado en su historia. En 1964, el gol de Marcelino contra la URSS dio a España su primera Eurocopa (2-1 en partido disputado en Chamartín). A partir de ahí hubo que esperar muchos años y más de cuatro décadas para ver algo parecido.
No fue sino en 2008 cuando Fernando Torres anotó el gol de la victoria en la final ante Alemania en la Eurocopa de Austria y Suiza que daba al equipo, dirigido entonces por Luis Aragonés, su segunda Euro.
Ya con Vicente del Bosque en el banquillo, España ha unido tres finales consecutivas y, a falta del encuentro de este domingo, ha ganado dos de ellas.
El 11 de julio, en el Soccer City de Johannesburgo, Del Bosque alineó como once inicial el formado por Casillas, Segio Ramos, Puyol, Piqué, Capdevilla, Xavi, Busquets, Xabi Alonso, Iniesta, Pedro y Villa. Torres, Cesc y Navas salieron a lo largo del encuentro.
Esa final, con prórroga incluida, estuvo marcada por la magnífica parada de Casillas, en un mano a mano con Robben, y por el gol de Iniesta en el minuto 116, que dio su primer Campeonato del Mundo a España.
Iniesta guarda un recuerdo especial de su tanto: "Cuando controlo el balón, sé que va a ser gol. Sólo tuve que esperar a que bajara para pegarle. ¿Y por qué baja? Por la ley de la gravedad. Puestos a buscar razones, también me ayudó a meter el gol ese detalle. Lo que he conseguido, visto desde la plaza de Fuentealbilla en la que jugaba de niño, es impensable. No, yo no soñaba esto. Pero lo mejor de todo es la sensación de que, una vez logrado, me quedan muchas cosas por hacer. Eso me hace muy feliz".
Dos años después, en 2012, España llegó a una nueva final, esta vez ante Italia en la Eurocopa de Ucrania y Polonia. En aquel partido, la Selección se adjudicó su segunda eurocopa consecutiva tras ganar por un contundente 4-0 a los transalpinos, con tantos de Silva, Jordi Alba, Fernando Torres y Mata.
"Aquel fue un partido perfecto en todas las facetas del juego", recuerda aún hoy Jordi Alba.
Aquel domingo, 1 de julio, los protagonistas del encuentro fueron Casillas; Arbeloa, Piqué, Sergio Ramos, Jordi Alba; Busquets, Xabi Alonso, Xavi; Iniesta (Mata, m.86), Silva (Pedro, m.59) y Cesc (Torres, m.75).
Este domingo España juega la quinta final de su historia con unos precedentes que la avalan: nunca ha perdido una final.