La Selección, históricamente un lugar de acogida para futbolistas no nacidos en España
Vicente del Bosque lo sabe y ya lo dijo claramente en su día: "Ha habido antecendentes de jugadores no nacidos en España que han jugado en la Selección y en el futuro habrá nuevos casos. Nadie elige donde nace. La Selección no es un coto cerrado y todos son bien recibidos".
Así lo decía en rueda de prensa antes de los encuentros antes Bielorrusia y Georgia:
Los ha habido nacidos en Cuba, como Arencibia y Alonso, y paraguayos como Jara o Eulogio Martínez. También brasileños como Becerra, Donato, Catanha y Senna e incluso los hubo nacidos en Marruecos (Roberto López Ufarte) o en las antiguas colonias españolas como José Luis, Ramos (en Marruecos), Galatas y Alcántara (en Filipinas) y Álvaro (en Guinea Ecuatorial).
Ha habido menos jugadores nacidos en Europa que hayan vestido la camiseta de la Selección. Destacan los casos de Pier y Thiago (nacidos en Italia), Armando (en Francia), Luis Cembrados (en Suiza), Ramón de Zabalo (en el Reino Unido) o Curro Torres (en Alemania).
Además, está el caso de Gerardo Miranda, nacido en la actual Mauritania cuando era colonia francesa,
De todos estos antecedentes hay algunos especiales, aquellos que no solo habían nacido en otro país sino que había jugado en otra Selección antes de hacerlo con España.
El primer caso fue el de Paulino Alcántara, nacido en Filipinas, quien en 1917 jugó con ese país un partido contra Japón, correspondiente a los Juegos del Oriente Lejano.
Luego, en los 20, fue cinco veces internacional con España, anotando cuatro tantos. Precisamente con la Selección española se ganó el sobrenombre que le haría famoso: "Romperedes". Fue en 1922, en un partido entre España y Francia, cuando el filipino nacionalizado remató tan fuerte que el balón perforó la red.
Años más tarde José Emilio Santamaría, uruguayo de padres gallegos, fue internacional con su país de nacimiento, Uruguay, y también con España. Entre 1952 y 1957 jugó con el entonces campeón mundial (20 encuentros) y entre 1958 y 1962 con la Selección española (16 partidos).
"Vivía enfrente del estadio Centenario, por lo que estaba sábado y domingo viendo fútbol. Uruguay había sido campeón olímpico y campeón del mundo, con lo que el proyecto fútbol dentro del país era de primera categoría, aunque eran momentos difíciles porque había estallado la guerra europea y había un aislamiento entre el fútbol sudamericano y el europeo, que eran los dos que predominaban en aquellos momentos", recordaba Santamaría para la radio de la RFEF.
De esa misma época son los casos de Ferenc Puskas que vistió la camiseta de la Selección de Hungría antes de jugar aquí y de Ladislao Kubala, quien fue internacional con tres selecciones: Hungría, Checoslovaquia y España.
En los 60 destacó el caso de Eulogio Martínez, internacional con Paraguay en ocho ocasiones y que disputó después con España el Mundial de Chile. El diario ABC Color de Paraguay le recordaba así con motivo del 25 aniversario de su muerte: "Brilló en el Paraguay, brilló en Sudamérica y brilló aún más cuando llegó al Barcelona. Eulogio Martínez, "Coquito" para los suyos y la afición paraguaya, fue uno de los dos únicos paraguayos, que yo sepa, que jugó en una selección extranjera, en una Copa del Mundo: la de España, en Chile, en 1962".
Luego llegó el caso de Heriberto Herrera, elegido mejor jugador de la Copa América del 53, con Paraguay y que llegó a disputar un encuentro con la Selección en 1957, ante Suiza.
El caso más reciente de futbolista debutante con España tras su paso por otra selección es el de Thomas Christiansen quien jugó con las categorías inferiores de Dinamarca y en los 90 con la camiseta española a las órdenes de Javier Clemente en dos partidos disputados en 1993.
"Me gusta cómo juega Christiansen. Me encanta su estilo. Es rápido, hábil, agresivo. Es un delantero con unas condiciones que normalmente no se ven en los terrenos de juego. No hay ningún jugador en Primera que se le parezca", dijo en aquella ocasión, enero de 1993, el técnico de Baracaldo.
Christiansen, nacido en Copenhague, de padre danés y madre madrileña, jugaba en el filial del Barcelona, equipo por el que fichó en agosto de 1991, procedente del BK 1903 danés. Cuando alcanzó la internacionalidad no había debutado con el primer equipo, jugaba en la Segunda División, donde era uno de los máximos goleadores.
Ahora puede llegarle el turno, si el Seleccionador Vicente del Bosque así lo considera, a Diego Costa quien cuando se ha referido a la razón de escoger a España no ha tenido dudas al subrayar que se debe a que este país es un lugar acogedor y de oportunidades que no cierra las puertas a nadie: "Lo que he conseguido en mi vida, todo me lo ha dado este país. Aquí me siento muy valorado por todo lo que hago, por el trabajo que hago diariamente y siento el cariño de la gente".
También se ha dado el caso de jugadores españoles que han vestido la camiseta de otras selecciones. Entre los primeros campeones del Mundo en Uruguay 1930 jugaba Pedro José Cea, quien en 1900 nació en Redondela (Galicia).
Luego están los casos de Jeffren, quien tras jugar en la Sub-21 española, aceptó hacerlo en la Absoluta de Venezuela, o Benjamín que también jugó en la Sub-21 y terminó en la Absoluta de Guinea Ecuatorial.
Amorebieta tras jugar en la Sub-19 e incluso ser convocado en agosto de 2008 por Vicente del Bosque, acabó en la Selección de Venezuela, lo mismo que Jeffren, que podría debutar con el equipo sudamericano tras jugar en la Sub-21 español, o Julio Álvarez (internacional Sub-17 con España y Absoluto con Venezuela).
Caso parecido es el de Gonzalo Castro, hijo de españoles, nacido en Alemania, que tras jugar con la Sub-19 española prefirió hacerlo con el conjunto germano.
Por último, Valdo, nacido en León pero de padres de Cabo Verde, jugó con la Sub-21 en 2003 pero acabó en la Selección de este país africano.