La meta no puede ser otra: derrotar a Chile. El Mundial pasa por una victoria ante el cuadro sudamericano y para ello la Selección trabaja intensamente. Presión, espacios reducidos, intensidad... Son las armas chilenas que día a día han ido desgranando en rueda de prensa los internacionales y el propio seleccionador y en eso se basó la sesión de entrenamiento del domingo.
Con la ausencia de David de Gea por unas molestias musculares en la región glútea, el grupo trabajó el manejo de la pelota. La sesión fue eminentemente técnica y táctica. Desplazamientos a la mayor velocidad posible, con el mínimo de toques necesario... Es el estilo de juego que ha marcado los éxitos de la Selección. Tener la pelota, tocar rápido y preciso y de ahí, al gol.
Con el discurrir de las horas, las ganas de enfrentarse a Chile aumentan. El arranque ante Holanda no ha obcecado al equipo. El sueño mundialista pasa por una primera victoria ante el cuadro de Jorge Sampaoli. Pero para eso habrá que esperar aún unos días en los que la Selección seguirá preparando un encuentro decisivo que se disputará en un escenario inigualable: Maracaná