Sergio Busquets, un goleador inesperado
"Si yo fuera jugador me gustaría parecerme a Busquets. Lo hace todo, está continuamente en disposición de ayudar al equipo, es generoso, se vacía defensivamente, y es de los primeros que empieza a jugar al fútbol". Así hablaba el seleccionador nacional Vicente del Bosque del centrocampista de Sabadell durante el Mundial de Sudáfrica que, a la postre, ganaría el equipo español.
Busquets debutó con la Selección española el uno de abril de 2009 en el histórico estadio Alí Sami Yen de Estambul, participando en la victoria de España por dos tantos a uno ante los turcos. Jugó diecisiete minutos sustituyendo a otro peso pesado del conjunto de Del Bosque, David Silva.
Sergio es un centrocampista fiable. Recupera balones, ayuda a sus compañeros, asiste y, últimamente, también se une al ataque con mucho acierto. Prueba de ello es que, tras más de cinco años y 70 partidos defendiendo sus colores, anotó su primer gol con el combinado nacional ante Macedonia y el segundo apenas dos meses después ante Bielorrusia.
Dos goles de bella y similar factura. Aprovechando esa línea de rechace en la que siempre insisten los entrenadores, Busquets marcaba en Valencia y Huelva su primer par de tantos con la Selección.
Del centrocampista se ha dicho siempre que es un jugador muy completo. Si a esto le sumamos su nueva faceta goleadora, se puede decir que es el centrocampista total.