Sergio García, un campeón de Europa al servicio de la sub-17
Sergio García (9 de junio de 1983) es campeón de Europa con España, uno de los elegidos. En la foto de 2008, con aquel equipo maravilloso que tocó el cielo de Viena, el dorsal 16 es el ahora seleccionador sub-17, una leyenda al servicio de las estrellas del mañana. Desde julio de 2025, dirige a una promoción de futbolistas con muy buena pinta y que esta semana ha vencido a Italia por partida doble, exámenes de altísimo nivel para afrontar con la mochila repleta de confianza este 2026.
“Venir a la Selección española es un paso grande”, relata el catalán, que conoce muy bien el fútbol formativo porque antes estuvo cuatro años en el CF Damm. “La Selección es totalmente diferente a un equipo, pero estoy muy contento. Estás viendo a jugadores de grandes equipos que los puedes tener tú, que los puedes entrenar, hacer que mejoren y hacer grande al equipo. Es la Selección, es tu país, y puedes hacer que crezca en grandes cosas”.
"Venir a la Selección es un paso grande, estoy muy contento"
Ser seleccionador, dice, es un privilegio y más con la estructura de la RFEF, que trabaja sin parar para moldear jugadores y darles los conceptos imprescindibles que reclama cualquiera de nuestros equipos. “La Federación Española está muy bien preparada. Tenemos a muchísima gente en toda España e incluso controlando buena parte de Europa con jugadores que están fuera. Ya desde el principio, desde la sub-14, intentamos llevarlos al juego que quiere la Selección. Aquí intentamos limarlos para que puedan llegar a la absoluta. Estamos viendo que hay muchísima gente joven jugando en la absoluta y nosotros estamos para prepararlos, para enseñarlos y que sean los mejores de España para que estén arriba en un tiempo no muy lejano”.
Él lo estuvo, muchísimos años en la élite con una carrera de la que presumir. Vistió camisetas de equipos históricos y, lo más importante, llegó a lo más alto con la Selección al conquistar, dicho está, la Euro de 2008 con Luis Aragonés en el banquillo. “Ese día va a ser inolvidable. Que Luis (Aragonés) me llamara para estar en este grupo… Era fantástico, una familia, así se vio”. En ese torneo, además, tuvo una aparición celestial en el duelo que cerraba la fase de grupos contra Grecia, resuelto con triunfo español y con una asistencia suya. “Contra Grecia, una jugada por banda que yo, con la izquierda, se la pongo a Güiza al segundo palo para que la toque solo un poquito. Me acuerdo mucho de ese partido porque no se me va a olvidar en la vida”.
"La Euro 2008 no se me va a olvidar en la vida. Éramos una familia"
No se le olvida porque, con razón, presume de ello con frecuencia y también a los chavales que ahora entrena les cuenta sus batallas. “A veces sí me pongo a jugar con ellos. Alguna cosita sí les suelto, un poquito de cachondeo con los chavales… Eso siempre les motiva, que vean que ellos también pueden conseguirlo. Yo he pasado por todas las categorías y está bien que ellos vean que es posible llegar, pero que depende de ellos mismos”. No se puede negar que tienen al mejor espejo en el que fijarse.
En cualquier caso, dice Sergio García que ha cambiado muchísimo el fútbol, que cuando él era juvenil no estaba todo tan estudiado. “Son niños todavía, pero ya ves como se lo toman todo profesionalmente. Cuando comen, cuando descansan, cuando tienen que hacer trabajos preventivos… Ellos mismos ya saben que están en un momento clave, que pueden dar un paso grande en el fútbol. Se lo toman como los profesionales de Primera”.
"Está bien que vean que es posible llegar, pero depende de ellos mismos"
Muchos de ellos llaman a esa puerta en sus clubes mientras en Las Rozas se les inculca el valor de vestir de rojo. Esta semana, el equipo ha crecido muchísimo con esas dos victorias ante Italia, pero el reto principal llegará en marzo con la disputa de la Ronda 2 del Europeo ante Irlanda del Norte, Escocia y Turquía, pasando solo uno a la fase final de Estonia.
“Tenemos el Élite en marzo, tenemos Selección suficiente para pasar, pero no se pasa solo con la camiseta y con el escudo”, recuerda el entrenador. “Tenemos que sudar, dar el máximo de nosotros y hacer que vean que somos los mejores. La Selección merece ser campeona, pero tiene que demostrarlo en el campo. Es un año muy bonito para la sub-17, hay que aprovecharlo. Esto solo pasa una vez en la vida para ellos”. Palabra de campeón.