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Treinta años de crecimiento para un doblete histórico

Las Selecciones Españolas masculina y femenina conquistan juntas Europa por primera vez en el año del 30.º aniversario del combinado nacional, un éxito que culmina tres décadas de crecimiento
Dom, 20/09/2026 - 18:12

En junio de 1996, España disputó en la Playa de San Juan de Alicante el primer partido de la historia de su Selección de fútbol playa. Aquel equipo pionero, en el que convivían antiguos futbolistas profesionales y jugadores amateur, abrió un camino que tres décadas después encuentra una de sus imágenes más significativas.

El 13 de septiembre de 2026, las Selecciones Españolas masculina y femenina se proclamaron campeonas de Europa. España se convertía así en el primer país capaz de conquistar en una misma edición los títulos masculino y femenino de la Euro Beach Soccer League desde la creación de la competición femenina.

Treinta años separan el nacimiento de la Selección de ese doblete histórico. En medio queda la transformación experimentada por el fútbol playa español y el desarrollo de unas competiciones que hoy abarcan desde las categorías de formación hasta la élite.

Un crecimiento que comienza desde la base

La temporada 2025/26 ofrece una buena medida de esa dimensión. Entre mayo y agosto, la Real Federación Española de Fútbol desarrolló 21 campeonatos nacionales en 18 sedes, con cuatro meses prácticamente ininterrumpidos de competición. Primera y Segunda División masculina y femenina, Copa Federación, Supercopas, Campeonatos de España de Selecciones Autonómicas, Campeonatos de España de Clubes Base y fútbol playa adaptado forman parte de un calendario al que esta temporada se ha incorporado además la nueva División de Honor Cadete.

La evolución resulta especialmente visible al mirar hacia la base. Los primeros torneos alevines celebrados en Torrijos y Fuensalida en 2014 y 2015 pertenecen a una realidad que ha cambiado considerablemente en poco más de una década. En 2026, los Campeonatos de España de Selecciones Autonómicas reunieron en Rota y Chipiona a 46 selecciones y 552 futbolistas, con 91 partidos disputados en seis días. Después, los Campeonatos de España de Clubes Base prolongaron ese trabajo con competiciones desde Alevín hasta Juvenil y con presencia masculina y femenina.

 

Todo ello ha ampliado las posibilidades para que nuevos jugadores y jugadoras se acerquen al fútbol playa, compitan y puedan continuar creciendo dentro de la especialidad. Clubes, federaciones territoriales y selecciones autonómicas forman parte de un trabajo de base que esta temporada ha mostrado también su conexión con las selecciones nacionales.

Una nueva generación que se abre paso en la élite

La Selección Sub-20 masculina ofrece uno de los ejemplos más claros. España fue subcampeona en abril de la primera U20 Beach Soccer Euro Cup, en su primera experiencia internacional de alto nivel y dejando buenas sensaciones sobre una generación llamada a tener continuidad.

Christian Méndez incorporó posteriormente a nueve jugadores Sub-20 a la preparación de la Euro Beach Soccer League tras el buen papel realizado en el Europeo. Jóvenes futbolistas comenzaron así a compartir trabajo con algunos de los nombres más consolidados de la Selección, acortando la distancia entre una generación que empieza a abrirse paso y el máximo nivel internacional.

Ramy Saghdani representa especialmente bien ese tránsito. En abril formó parte de la Sub-20 que alcanzó la final europea y cinco meses después regresó a Viareggio con la absoluta para terminar la Superfinal como máximo goleador. Un salto que resume el objetivo de un trabajo que busca ampliar la base y facilitar que el talento joven encuentre continuidad hasta llegar a la élite.

 

El relevo generacional adquiere además un significado especial en el año del 30.º aniversario de la Selección masculina. En aquel primer equipo de 1996 estaban Abel Resino, Rafael Gordillo, Lobo Carrasco, Miguel Ángel Ruiz, Juan Estella o Joaquín Alonso, autor del primer gol de España y posteriormente seleccionador nacional durante diecisiete temporadas.

Desde aquellos primeros pasos, España fue consolidándose entre las principales selecciones internacionales. La masculina conquistó cinco Euro Beach Soccer League entre 1999 y 2006 y ha tenido que esperar veinte años para recuperar la corona. El título de 2026 es el sexto de su historia y llega precisamente tres décadas después del nacimiento de la Selección.

El crecimiento también se escribe en femenino

La otra mitad del doblete ofrece quizá la imagen más clara de cuánto ha cambiado el fútbol playa español durante ese tiempo. La Selección femenina comenzó su trayectoria mucho después que la masculina, pero ha necesitado pocos años para instalarse entre las grandes referencias europeas.

El título de 2026 es el tercero de España en las seis ediciones disputadas de la Women's Euro Beach Soccer League, después de los conseguidos en 2022 y 2023. La regularidad durante este periodo resulta igualmente significativa: la Selección ha estado en el podio en todas las ediciones de la competición y lidera  el ranking internacional de Beach Soccer Worlwide.

También la base femenina ha ido ganando espacio. A las competiciones nacionales absolutas se unen los Campeonatos de España de Selecciones Autonómicas Sub-17 y Sub-20 y las categorías Infantil y Juvenil de los Campeonatos de España de Clubes. Más competiciones y más categorías que permiten incorporar jugadoras desde edades más tempranas y ampliar sus posibilidades de continuidad dentro del fútbol playa.

Treinta años después

El doblete europeo reúne así dos historias con tiempos diferentes. La masculina recupera veinte años después un título que eleva a seis sus coronas europeas; la femenina suma su tercera Euro Beach Soccer League y mantiene su presencia en todos los podios desde la creación de la competición. Andrea Mirón y Ramy completaron el éxito como máximos goleadores, mientras que Laia y Pablo fueron reconocidos como mejores porteros.

Pero los títulos tan solo son la parte más visible de un trabajo mucho más amplio. Detrás están los clubes y las federaciones territoriales, técnicos, árbitros, jugadores y jugadoras; la ampliación de las competiciones nacionales, la incorporación de nuevas categorías, el desarrollo del fútbol femenino y adaptado y una base que permite que cada vez más jóvenes encuentren un espacio para iniciarse y crecer dentro de la especialidad.

En 1996, España iniciaba su historia con un grupo de pioneros en la Playa de San Juan. Treinta años después cuenta con competiciones desde las categorías de formación hasta la élite, una nueva generación que ya comienza a incorporarse a la absoluta y dos selecciones nacionales campeonas de Europa. El doblete conseguido en 2026 es la mejor imagen de un fútbol playa español que ha crecido desde la base y que, tres décadas después de aquel primer partido, ha alcanzado uno de los grandes hitos de su historia.