Un día inolvidable para Clemente Figueroa
Ver la felicidad en la cara de cualquier persona es bonito, pero, contribuir para que eso ocurra y más tratándose de un niño, lo convierte en una sensación todavía más especial.
Clemente Figueroa difícilmente podrá olvidar la noche del sábado al domingo. Junto a su padre, Mauricio, acudió al Estadio Nacional Julio Martínez Prádanos para presenciar el trascendental partido entre España y Brasil. Clemente, reconocido aficionado de la Selección española de fútbol, soñaba con ver de cerca a sus ídolos en su país, Chile, y alentarlos hasta la victoria.
Era tal su nivel de impaciencia que fue el primero en entrar al estadio y, desde el primer momento, se dejó la voz, literalmente, animando a los nuestros de inicio a fin. En sus manos, una pancarta que rezaba el siguiente mensaje: "Pablo García, por favor, tu camiseta".
Su efusividad y vehemencia en la celebración del gol de Iker Bravo y tras el pitido final no pasaron inadvertidas para algunos miembros del cuerpo técnico de Paco Gallardo, que se acercaron al chico para conocer "su historia" e invitarle a conocer a su ídolo en el hotel de concentración del equipo en Santiago.
Dicho y hecho. Clemente y Mauricio esperaron al equipo en la puerta del hotel, donde tuvieron la oportunidad de compartir fotos y palabras con nuestros internacionales. Pablo García, además, quiso tener un detallazo con su joven fanático chileno regalándole sus botas firmadas tras el partido: "Siempre quise estos zapatos, pero no me alcanzaba la plata. Los pondré en mi repisa".
La emoción con la que Clemente se lo contaba todo a su mamá por videollamada nos recuerda que todos los detalles, por insignificantes que parezcan, son tremendamente importantes cuando se trata de hacer felices a los más pequeños. Gracias, Clemente, Mauricio y Chile, por tantísimas muestras de cariño hacia la Selección española.