Un estadio mítico con 50.000 gargantas cantando sin parar
Glasgow, y más concretamente el mítico Hampden Park, huele a fútbol por los cuatro costados. Es un recinto repleto de historia, con numerosas citas para el recuerdo (tres finales de Copas de Europa se han disputado ahí) y con 120 años a sus espaldas. Se estrenó en 1903 y se remodeló en 1999, con un aforo ahora de un0s 50.000 espectadores. Esta noche, en el duelo entre Escocia y España, no quedará ni un asiento libre (habrá unos 650 españoles), ambientazo para el segundo encuentro de la Selección en esta fase de grupos de la clasificación para la Eurocopa de 2024.
No puede haber un mejor escenario que este para un partido tan trascendental. Porque, aunque solo se haya disputado una jornada, partir con seis puntos de Escocia dejaría en una situación de privilegio al combinado nacional, reforzado después del 3-0 ante Noruega en La Rosaleda. Ese fue, precisamente, el resultado de Escocia ante Chipre, por lo que las dos selecciones están empatadas a todo.
España se ha medido con Escocia en trece ocasiones, con un balance favorable ya que contabiliza seis victorias, cuatro empates y tres derrotas. Anteriormente, la Selección ha jugado cinco veces en Hampden Park, siendo la primera en 1957. Ahí vencieron los británicos (4-2) en un partido de la fase de clasificación por el Mundial. En 1965, ambos equipos disputaron un amistoso que terminó en empate sin goles y en 1974, en la fase de clasificación para la Eurocopa, España venció 1-2. En 1984, los locales se impusieron 3-1.
La última vez que se pisó el césped del templo escocés fue en 2010, con triunfo español (2-3) gracias a los goles de Villa, Iniesta y Llorente. Van dos triunfos, un empate y dos derrotas en la casa de un rival siempre peligroso cuando actúa como local. El recinto desprende un aroma de puro fútbol británico, imponente por toda la historia que se ha vivido sobre ese verde.