Un suculento trocito de España
Si la felicidad tuviese una forma, probablemente ésta sería esférica. Al menos en lo que a la Eurocopa se refiere y no solamente por la redondez de los balones, sino por algo tan cotidiano en la cultura ibérica como una paella.
Más de un metro de diámetro posee la que ha viajado en camión desde la Ciudad del Fútbol hasta la Selva Negra alemana para disfrute de los jugadores y cuerpo técnico de la Selección, quienes con este recipiente cuentan con un trocito de España presente durante su concentración en la Eurocopa.
Los responsables de traer tamaña fuente de sabor hasta tierras germanas son Rodrigo Vargas, cocinero desde hace años del combinado nacional, junto al jefe de sala del equipo, Ángel García, y su ayudante Gonzalo López.
Días antes del viaje de la expedición española a Alemania se les ocurrió enviar por carretera una paella a la que dan uso con recetas de todo tipo, como un arroz negro mejorado con productos característicos de esta zona de Alemania.
Cada mañana y con las directrices del departamento de Nutrición de la RFEF, visitan los mercados locales en busca de los productos más frescos con los que darle un toque de proximidad a platos de la tradicional cocina española.
El ingrediente secreto es siempre "el cariño", tal y como asegura Rodrigo, deseoso de permanecer con sus dos compañeros y su inseparable paella en Alemania por los menos hasta el próximo día 15.