Una bañera para sumergirse en la gloria
La evocación de De Kuip (La Bañera), como popularmente es conocido, supone citar un escenario legendario del deporte, sede de dos finales de la Liga de Campeones y de la Eurocopa del cambio de milenio en la que España debutó allí precisamente con un partido frente a Noruega.
Erigido hace 86 años y feudo del histórico club Feyenoord, De Kuip fue levantado en los materiales emblemáticos de la arquitectura moderna (acero, vidrio y hormigón), en forma elíptica y sin que ninguna columna estorbe la vista de los espectadores, de ahí la cariñosa identificación con una bañera.
El recinto concuerda a la perfección con los parámetros del dinamismo y la vanguardia enarbolados por la ciudad portuaria de Róterdam, la Manhattan del Mosa, por el, caudaloso río que la conecta con el mar del Norte y por la proliferación de rascacielos construidos tras el bombardeo y la ocupación sufrida durante la Segunda Guerra Mundial entre 1940 y 1945.
Este domingo, unos seis mil españoles animarán sin parar a la Selección desde unas gradas que dispondrán de un aforo total permitido por UEFA de 41.500 asientos para una cita histórica como la gran final de la UEFA Nations League que la Selección disputa frente a Croacia.