Vane Barberá traslada su magia bajo palos a la banda de Los Remedios
Tras diez temporadas consecutivas en el conjunto ourensano, Vanessa Barberá ha cambiado la pista por el banquillo
Tras su paso por las canchas, con un amplio palmarés, con una liga, cinco copas y una Supercopa de España entre otros, así como una dilatada trayectoria en la Selección nacional, donde debutó con 17 años en Toledo, la madrileña Vanessa Barberá rige ahora los designios del conjunto dependiente del Ourense Ontime que milita en el grupo primero de la Segunda División.
Una carrera fulgurante
Tras su paso por un equipo de barrio madrileño, el Sporting La Loma, donde jugaba a sus diez años con veteranas mucho más mayores, con 15 años conseguía estrenarse en la máxima categoría en el MRB Móstoles. Defendió también las metas de los ya extintos Kettal Fuenlabrada y Femesala Elche, además del Futsi Atlético Navalcarnero, en dos etapas, UCAM Murcia para posteriormente incorporarse a su club actual en la temporada 2013/2014 donde permanece en la actualidad, ahora con sus incipientes labores como entrenadora del equipo de Segunda División y entrenadora de porteras de la primera plantilla.
Transición natural
“La verdad es que lo llevo de forma natural, ya en mis últimos años como jugadora estuve en la base del club entrenando, lo llevo compaginando muchos años, me gusta mucho las labores que hago” confirma ya con el nivel 3 de fútbol sala en el bolsillo, aunque en sus inicios pensaba que con su experiencia “el primer nivel me lo iban casi a regalar, pero cuando empecé las clases me di cuenta de todo el trabajo que hay detrás”, por todo ello ahora confirma contemplar la figura del entrenador de una manera diferente.
Ventajas
“Mis porteras tienen la ventaja de tener una entrenadora que ha sido portera, el puesto de portero suele estar un poco abandonado porque hay que ocuparse en muchas cosas. Al haberlo vivido mis porteras son muy particip3es de mis entrenamientos, me gustan que formen parte de la táctica colectiva, porque muchas veces se les aísla en ese puesto específico”.
Momento actual
“El club es como mi familia, llevo doce años aquí y seis trabajando en la base. Bea Seijas es amiga mía y como jugadora la situación actual ya la he vivido” afirma Barberá a quién no le duelen prendas en admitir que la situación del primer equipo “repercute en el resto de las categorías”. Respecto a sus labores gestionando al equipo de Segunda trata de compaginar los dos principales pilares que pasan por “el componente formativo de futuros valores para la primera plantilla al tiempo que busca conservar la categoría en una competición tan competitiva”.
Potenciando la magia
Una de sus máximas como entrenadora es que “tanto las jugadoras como las porteras preserven y potencia su esencia, para que brillen sobre la cancha”. La entrenadora madrileña afirma que en su libreto no prima la preparación exigente a nivel técnico “no soy muy cuadriculada, me encantan el espectáculo. Me gustan las jugadoras creativas, que disfruten con el balón”. Además, dentro de sus labores en el club ourensano confirma que “disfruto mucho con las niñas de la base, ir a verlas es como encontrar agua en el desierto, es ver el fútbol sala en su más pura esencia, niñas jugando a lo que más les gusta”.