El verano llega antes para las jugadoras de la Selección
El combinado español ha disputado dos de los tres partidos de la fase de grupos en San José. El tiempo en la capital cambiaba drásticamente entre norte y sur. Por ejemplo, las chicas dirigidas por Jorge Vilda entrenaban en el Campo Municipal de Coronado "El Labrador" donde las fuertes ráfagas de viento y bajas temperaturas (20 grados) no se comparaban con la humedad que se respiraba en el centro de la ciudad.
En cambio, Liberia, segunda sede para España y testigo de la goleada ante Paraguay, cuenta con un clima mucho más cálido, aunque seco. Ubicada al noroeste del país y con máximas de 37 grados en verano y mínimas de 22 en invierno, la ciudad de Liberia no conoce gran cambio en la meteorología. A diferencia de muchos países del hemisferio norte y sur, el verano en Costa Rica se distingue por las fuertes lluvias que tienen lugar desde finales de abril a principios de noviembre.
Cada equipo tiene sus formas de adaptarse al clima del torneo, algunos cenan más temprano, otros entrenan a primera hora de la mañana y otros se abrigan. Este es el caso de Nigeria, que llegó el pasado lunes 24 de marzo a Liberia tras un viaje de siete horas en un autobús desde la capital, San José. Pese a estar más acostumbradas al calor del continente africano, las "Súper Águilas" cenaron con abrigos de plumas y gorros de lana para adaptarse al calor y no resfriarse por el aire acondicionado de los comedores.
El jueves 27 de marzo nuestras internacionales se enfrentarán al conjunto africano en el Estadio Edgardo Baltodano, donde a diferencia del primer encuentro ante Japón en el que se calculaban 50 grados en el terreno de juego, las temperaturas serán considerablemente más bajas. Debido a la arquitectura y estructura del estadio, las temperaturas elevadas se hacen más llevaderas gracias al viento. El conjunto español no ha hecho ningún cambio radical en su forma de entrenar o almorzar y con el tiempo ha ido evolucionando a mejor. Ahora sólo queda esperar que el jueves encuentren las mismas fuerzas para jugarse el pase a semifinales.