Actualidad

PREVIA | El pase a cuartos obliga a imponerse al cinco kazajo

La Selección Española de Fútbol Sala encara su primera eliminatoria mundialista ante el combinado que derrotó en las semifinales del Europeo, reforzado ahora con el talentoso portero-jugador Leo Higuita
Los jugadores de la Selección Española de Fútbol Sala durante su entrenamiento previo al partido ante Kazajistán en Medellín
Mar, 20/09/2016 - 18:27
Se llama Leonardo de Melo Vieira Leite y nació hace 30 años en Rio de Janeiro. Todos, sin embargo todos le conocen por su apodo de Higuita, en homenaje al legendario guardameta colombiano que fue uno de los pioneros en actuar de líbero a caballo entre la década de los 80 y 90 del siglo pasado.

Higuita juega con el dorsal número 2 a la espalda -toda una declaración de intenciones- como teórico guardameta de la selección de Kazajistán que a las 0:30h, rebasada ya la medianoche peninsular del miércoles al jueves y con las cámaras del canal GOL en directo, seré el rival de España por una plaza en los octavos de final de la Copa del Mundo.

La selección del también brasileño Ricardo Cámara Sobral "Cacau" (con tres sudamericanos nacionalizados en el equipo) ya fue el rival de España en febrero durante las semifinales del Campeonato de Europa. Entonces los de José Venancio López vencieron por 5-3, claro que Higuita estuvo sancionado para ese encuentro.

España derrotó a Kazajistán por 5-3 en las semifinales del Europeo celebrado este mismo año


Consciente de la dificultad que entrañan los kazajos, el Seleccionador lleva días trabajando la defensa ante el controvertido uso del portero-jugador que suele emplear Cacau, con cinco jugadores en cancha permanentemente atacando al rival pese a los riesgos que esto supone.

España recupera para el choque de octavos a Carlos Ortiz, sancionado ante Marruecos, mientras que el Seleccionador ya sabe que no podrá contar con el lesionado José Ruiz, baja para el resto del torneo.

Con todo, un factor importante es el hecho de que el equipo vuelva a saberse espoleado por un acicate competitivo que le coloca al borde del precipicio: ganar o volver para casa, algo que no sucedía en el anterior encuentro con la Selección clasificada.

Rusia aguarda ya en los cuartos de final a celebrar en Cali pero en la expedición española nadie mira más allá de la batalla de Medellín ante el equipo, junto a Portugal, menos goleado del torneo y un hueso duro de roer camino del gran objetivo.

Los cuartos pasan por imponerse al cinco kazajo. No hay plan mejor para vibrar con la Selección a ambos lados del Atlántico.